En medio de un contexto político y social complejo, El Galpón de las Artes recibe a Nacho Levy, referente de La Garganta Poderosa para compartir una charla abierta a la comunidad para compartir y trazar nexos entre organizaciones y espacios políticos. La jornada organizada por La Poderosa junto al Centro Cultural Ramona Medina tendrá lugar este domingo a las 17 en la sala ubicada en Jujuy 2755.
Nacho Levy arriba este fin de semana a Mar del Plata como parte de las actividades del Centro Cultural Ramona Medina, con eje en Las Dalias, donde funciona la asamblea local de La Poderosa. Durante su visita recorrerá el barrio para reconocer las diferentes problemáticas que se acentuaron en el último tiempo y luego compartirá una jornada recreativa junto a pibes y pibas que participan del espacio.
Por su parte, el domingo a las 17 brindará una charla abierta a la comunidad en El Galpón de las Artes, Jujuy 2755. La misma está destinada a aquellas personas que tengan “sensibilidad militante” y quieran acercarse a la experiencia de La Poderosa, colaborar en las asambleas o generar nexos entre organizaciones y espacios políticos.
En concreto, los ejes que se abordaran durante las dos jornadas serán: el estado del barrio Las Dalias y la asamblea de la Poderosa, el abandono del Proyecto de Obras Tempranas (POT), jubilados empobrecidos, la ley de Cocineras Comunitarias, la falta de calles, de CAPS 24 hs y de espacios de recreación como el abandono del Polideportivo, privatización del Parque Camet y de las playas cercanas.
¿Qué es La Poderosa?
Se trata de un movimiento villero, feminista, barrial y latinoamericano que desde hace más de 20 años impulsa asambleas en distintos territorios. Luchan por la dignidad en los barrios populares, visibilizando las problemáticas cotidianas y construyendo organización comunitaria desde abajo. El objetivo es transformar la cruda realidad y fortalecer el trabajo en comunidad a partir de la educación popular, el cooperativismo y el deporte.
Ignacio, popularmente conocido como Nacho Levy, es militante, docente, fundador de La Garganta Poderosa, la revista que comenzó con publicaciones en el 2010. Se gestó como una forma de contrarrestar la estigmatización social que los medios masivos de comunicación fomentaban sobre los barrios populares como contrarespuesta, la revista busca mostrar la realidad escrita y fotografiada por los propios villeros.
Como sello distintivo en todas sus ediciones entrevistan de manera singular a figuras de interes público, así pasó Diego Maradona, Lionel Messi, Evo Morales, Pepe Mujica, Lali, el Indio Solari, Charly Garcia, Juan Román Riquelme, Luciana Aymar, Estela de Carlotto, Nora cortiñas, Ricardo Mollo, Silvio Rodrigues, Diego Capusotto, Quino y Gustavo Nápoli (Chizzo), entre otros.
Con el afán de tender puentes, el comunicador popular no deja de recorrer los barrios para compartir charlas y encuentros para poner en discusión las problemáticas que atraviesan diferentes comunidades y ante el avasallamiento de derechos que propone el gobierno de Javier Milei sale a la calle para que el Estado esté presente en la vida diaria.
Melani Luraschi cantante y compositora de Maldonado, Uruguay arriba a El Galpón de las Artes para presentar su más reciente proyecto “Je suis Nenette”. La obra musical que presenta este viernes revisita y repiensa la figura de la artista francesa, la cual compuso durante la residencia artística en la Casa Museo Atahualpa Yupanqui. “Que el espectáculo sirva de inspiración para trazar puentes entre el pasado, el presente y el futuro”, invita.
Con “Je suis Nenette”, la artista uruguaya quiso abordar las distintas aristas de la compositora francesa que fue un pilar fundamental en Atahualpa Yupanqui. “Siento que, al ver el documental, surgen preguntas que luego se van respondiendo poco a poco a través de las canciones y de la reflexión”, reafirma previo al concierto en Mar del Plata y agrega: “Este proyecto no busca dar respuestas definitivas, sino abrir interrogantes y seguir pensando en las mujeres invisibilizadas, en las formas posibles de darles voz y visibilidad”.
Guitarra, charango, cuatro venezolano o piano son sus fieles instrumentos para transmitir su música: íntima, sensible y profunda. En esta oportunidad, de gira con “Je suis nenette”, Cruza Fronteras y arriba a El Galpón de las Artes para compartir su reinterpretación de la obra que plasmó la compositora y pianista francesa Antonietta Paule Pepin Fitzpatrick, conocida artísticamente como Nenette, junto a Atahualpa Yupanqui, con quien coescribió canciones emblemáticas como “Luna tucumana” y “El arriero”, firmadas bajo el seudónimo Pablo del Cerro.
Durante una investigación que realizó en 2024 en Cerro Colorado, Córdoba en la Casa Museo Atahualpa Yupanqui, Melani produjo un álbum de ocho canciones y un documental que se podrán disfrutar en una única función este viernes 22 de agosto a las 20:30. “El lugar fue muy importante: no es lo mismo investigar y componer en cualquier sitio que hacerlo en la casa donde esa persona vivió, donde están sus objetos y su energía”, sostiene.
Se trata de un espectáculo íntimo que combinará un concierto musical, la proyección del documental de 15 minutos de duración y un conversatorio sobre la creación artística, perspectiva de género coordinado por la periodista Paola Galano. Las reservas están disponibles a través del siguiente enlace: https://galponartes.com/espectaculo/je-suis-nenette/
¿QUIÉN ES MELANI LURASCHI?
La cantautora uruguaya subió al escenario por primera vez a los cinco años. A partir de ese momento comenzó a estudiar artes escénicas hasta que “un día la música llegó a mi vida y se instaló para siempre”. En su recorrido artístico se abocó a la docencia profundizando sus clases para infancias ya que su pasión radica en enseñar el “potencial transformador social”.
Ha compartido escenario con artistas como Larbanois, Julieta Rada, Fernando Cabrera, Gabriela Gadú, Lisandro Aristimuño y Cyrille Aimee, entre otros. Así recorrió diferentes escenarios en Madrid, Barcelona, Paris, Lima, Santiago de Chile, Buenos Aires, Porto Alegre y Sao Paulo.
¿Cómo fue el proceso de investigación y documentación sobre Nenette y su relación con Atahualpa Yupanqui?
Comenzó en París, cuando encontré el libro Cartas a Nenette. Empecé por leerlo y también realicé entrevistas, entre ellas a Pat Acris, un “yupanquiano” francés que vive allí. Poco a poco fui armando un mapa de información y tratando de imaginar quién había sido Nenette para mí.
“Me enviaron muchas fotografías y, ya en el Cerro Colorado, pude ver de cerca sus prendas, sus lentes y otros objetos. Fue como un ejercicio teatral de construcción de personaje”.
¿Qué descubrimientos o hallazgos interesantes encontraste durante la investigación y cómo los incorporaste en el proyecto?
Uno de los hallazgos más significativos fue algo que me dijo su nieta: “Sin Nenette, Yupanqui nunca hubiera llegado a ser tan reconocido”. Esa frase me reveló otra faceta de su aporte: no solo fue pianista y arregladora, sino también una gestora de la carrera de Atahualpa. Organizó giras, gestionó contactos y cuidó detalles de su proyección artística. Hoy podríamos llamarla “manager” o “productora”, pero en su época ese rol quedaba invisibilizado, sobre todo si lo ejercía una mujer.
También me marcó algo que dijo el Koya, su hijo: “Nenette dio lo mejor de sí en una tierra que no era la de ella”. Esa dimensión habla de lo que significa migrar, establecerse en un país nuevo, adoptar costumbres ajenas y, al mismo tiempo, aportar lo propio. Como migrante, me reconozco en eso.
¿Cómo surgió la idea de crear “Je suis Nenette” en la casa Museo de Atahualpa Yupanqui?
Fui convocada por Agustín Arosteguy y Daniela Massone, docentes del seminario Geografía y musicalidades de América Latina, con la propuesta de realizar una residencia de investigación sobre Nenette. Llegaron a mí por recomendación, y desde ese primer contacto comenzamos a dar forma a un proyecto cuyo objetivo era revisitar y repensar su figura en el marco de una residencia artística en la Casa Museo Atahualpa Yupanqui.Desde mi lado propuse crear un álbum nuevo allí mismo, inspirado por la información y las historias que me compartían sobre ella.
“Contar con la presencia del Koya, hijo de Atahualpa, y con todo el entorno humano y natural del Cerro Colorado, fue fundamental para que este álbum pudiera nacer”.
¿Qué significado tiene para ti la conexión entre Nenette y Atahualpa Yupanqui, y cómo se refleja en tu proyecto?
Me resuenan varios aspectos. Por un lado, la migración y las nacionalidades cruzadas: Nenette nació en Francia y se instaló en Argentina siendo muy joven; Atahualpa nació en Argentina y vivió gran parte de su vida en París. Por otro, las giras constantes de Atahualpa, que me recuerdan a mi propio recorrido viajando por diferentes países.
“También me marcó su relación epistolar: leí las cartas que él le enviaba desde París mientras yo misma estaba en esa ciudad, y luego viajé al Cerro Colorado para vivir de otra manera todo aquello. Hay un juego de espejos entre sus experiencias y las mías que se fueron filtrando en el proyecto, tanto en lo musical como en lo narrativo”.
¿Cómo fue la experiencia de grabar un documental en la casa Museo y qué desafíos enfrentaste?
El documental nació de forma intuitiva. No tenía un plan concreto: simplemente quería registrar todo lo que pasaba, y para eso utilicé mi celular. Siempre me gustó filmar y trabajar de manera espontánea. Cuando regresé a París después del viaje, comprendí que ese material podía transformarse en una obra en sí misma. En ese momento atravesaba una etapa difícil, y el proceso de montaje me ayudó a unir los hilos de esta historia.
¿Cómo se relaciona el documental con el espectáculo “Je suis Nenette” y qué puedes decir sobre la experiencia de proyectarlo junto al show?
El documental funciona como una puerta de entrada al espectáculo. Cuando lo proyecto antes del show, el público ya llega a las canciones con una conexión emocional y visual mucho más profunda. Ven el lugar, conocen a las personas, escuchan fragmentos de las cartas y sienten el entorno que inspiró la música. Esa experiencia transforma la escucha: no es lo mismo oír una canción sin contexto que hacerlo después de recorrer, aunque sea en imágenes, el universo donde nació.
“Que el público viva una experiencia inmersiva: que pueda conocer a esta Nenette que se ha creado, acercarse a su mundo y, al mismo tiempo, reflexionar sobre cuántas mujeres artistas han quedado invisibilizadas en la historia”.
¿Qué esperas que el público se lleve de la experiencia de ver “Je suis Nenette” en Mar del Plata?
Espero que se lleven preguntas y curiosidad. Que quieran saber más sobre Nenette, que busquen sus composiciones, que piensen en las artistas de su propio entorno que tal vez no han tenido suficiente visibilidad. Y, sobre todo, que sientan que la música puede ser un puente entre épocas, lugares y personas. Que sirva de inspiración para trazar puentes entre el pasado el presente y el futuro
El Galpón de las Artes comienza a palpitar lo que será el 11° Festival Internacional de Cine de Comedia “Funcinema”. Durante la función de este viernes 15 de agosto 2025 a las 20:30, el público podrá disfrutar de una selección con los mejores cortos que participaron el año pasado y compartir las novedades que se podrán disfrutar en septiembre en diferentes salas de Mar del Plata.
Hace una década que el Funcinema gestiona un festival donde realizadores del género comedia encuentran un espacio de difusión y a su vez participan de una competencia de nivel internacional organizada por la página www.funcinema.com.ar
En esta oportunidad y como un “anticipo” de lo que se podrá disfrutar en septiembre, Mex Faliero – uno de los organizadores- compartió con El Galpón de las Artes cómo fueron los orígenes de un evento que, a pesar del paso del tiempo y las diferentes crisis, “goza de buena salud”.
El Galpón es un espacio que se ha erigido como un ejemplo de autogestión fundamental de la ciudad, que ha apostado siempre en grande y que ha potenciado su espacio notablemente. Es una referencia y en los últimos años incorporó lo audiovisual con muy buena calidad de proyección. Y tiene una comunidad muy atenta a todo lo que pasa ahí dentro. Es para nosotros también ganar otros espacios y llegar a otros públicos que tal vez todavía no conozcan el Festival. Así que creemos que es una sociedad más que interesante.
Previo a la función en El Galpón de las Artes, el crítico de cine señaló que la decisión de integrar la sala al festival es por ser “un ejemplo de autogestión en la ciudad”. “Esta sociedad es muy interesante para nosotros, ya que nos permite llegar a nuevos públicos y espacios.Esperamos, y para cerrar con guiño cinéfilo, que sea el comienzo de una bonita amistad”, finalizó.
-¿Cómo nació el Festival Funcinema?
– Nació allá por 2010 con la idea de salir de la virtualidad de Internet y nuestra página de crítica y noticias de cine, y someter nuestro criterio al gusto de los demás. Venimos de la crítica y obviamente es sencillo decir qué nos parece lo que hacen los demás, así que nos pareció interesante que los demás puedan opinar sobre nuestro criterio para seleccionar películas. Elegimos la comedia porque nos gusta el género, pero sobre todo porque es un género que no tiene mucho espacio en festivales de cine, ni es muy celebrado en campos académicos, y ni siquiera hay demasiados festivales dedicados a la comedia. Además Mar del Plata por esa época tenía más propuestas festivaleras y teníamos que ofrecer algo distinto. Igualmente nos llevó un tiempo cerrar la idea: arrancamos recién en 2014.
-¿Qué termómetro les marcó la décima edición?
– Que el Festival goza de muy buena salud, que gusta, que más público se acerca cada año, que hay cada vez más interés de distribuidoras y realizadores de presentar sus películas en Funcinema. En la previa sentimos ese apoyo, y una vez que la décima edición se puso en marcha nos sorprendimos porque notamos un caudal de público más grande en horarios y funciones que antes iba menos gente. Nos motiva a seguir haciéndolo.
-¿Cuáles fueron las premisas para llevar adelante esta edición?
Hemos sido autogestivos siempre. Y hemos tenido una política de dar pasos pequeños cada año, sin volvernos locos, siempre siendo conscientes de nuestras limitaciones. En ese sentido sentimos que no hemos tenido que relegar nada. Ni en esta edición ni en anteriores. Siempre hemos hecho el festival que quisimos, el que imaginamos, que es el que podemos hacer en el contexto que sea.
“Tenemos instituciones de enseñanza audiovisual en la ciudad, sin dudas falta en primera medida un circuito de exhibición más oficial, y un Estado que apoye con subsidios o concursos que tengan premios para la realización de cortos o largos”
-Con la situación social que se vive ¿Sienten que el público tiene la necesidad de divertirse?
– Creo que desde que comenzamos con el festival siempre nos han hecho esta pregunta, por lo que pareciera que nunca estamos bien y la gente precisa una escapatoria. Pero como a nosotros nos gusta la comedia, somos de los que creemos que siempre hay motivos y necesidades para reír. Y si no las hubiera, reír es un ejercicio magnífico, muscular e intelectual. De hecho no entendemos por qué la gente cree que deba haber motivos para reír. ¡Diviértanse que la vida es corta!
-¿Cuentan con algún apoyo para llevar adelante el evento?
– En un par de ediciones contamos con subsidio de INCAA y el año pasado contamos con un auspicio de la Provincia, pero mayormente lo organizamos con aportes propios. De hecho ni pensamos en los aportes oficiales (que si aparecen, bienvenidos, pero siempre generan demasiado suspenso sobre su posibilidad) porque queremos estar seguros de hacer el festival y creemos que tenemos que hacerlo con los aportes que podamos generar. Obviamente que Provincia nos dé dos salas sin cobrarnos nada es un aporte invalorable que no podemos dejar de mencionar. Como también el apoyo de empresarios gastronómicos y hoteleros que nos permiten tener comodidades para jurados y algunos invitados que vienen.
-El Galpón es la primera sala que eligen por fuera de los escenarios estatales ¿A qué se debe esa decisión?
El Galpón es un espacio que se ha erigido como un ejemplo de autogestión fundamental de la ciudad, que ha apostado siempre en grande y que ha potenciado su espacio notablemente. Es una referencia y en los últimos años incorporó lo audiovisual con muy buena calidad de proyección. Y tiene una comunidad muy atenta a todo lo que pasa ahí dentro. Es para nosotros también ganar otros espacios y llegar a otros públicos que tal vez todavía no conozcan el Festival. Así que creemos que es una sociedad más que interesante. Esperamos, y para cerrar con guiño cinéfilo, que sea el comienzo de una bonita amistad.
PREFUNCINEMA: LOS MEJORES CORTOS DEL 10° FUNCINEMA
Esta selección de cortometrajes participaron de la Competencia Internacional del FUNCINEMA 2024 y recibieron las mejores calificaciones en el Voto del Público.
Angel y Perla (Argentina) de Jenni Merla
Denise Anzarut, Boussa (Argelia-Francia) de Azedine Kasri
Cantata (Irlanda) de Dave Fox
Chauncey (Estados Unidos) de Reilly Anspaugh y Daniel Rashid
Hamelin, el flautista (Argentina) de Julián Marcipar
A pesar de la innovación tecnológica, las marionetas de hilo aún despiertan la curiosidad de quien se detenga a apreciarlas. En el Mes de las Infancias, El Galpón de las Artes vuelve a recibir a Sol Lavítola con “El show de Simon”, un espectáculo íntimo, sensible que despierta el imaginario. Recién llegada de su gira europea la artista compartió detalles sobre un “lenguaje universal que trasciende el idioma” y las generaciones.
Agosto es un mes particular para las infancias, están quienes celebran el tercer domingo del mes como impuso la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, y quienes sin fijar una fecha precisa lo conmemoran con actividades especiales pensadas para niños y niñas. Así, el teatro se vuelve una alternativa necesaria para alejarse un rato de la estimulación de las pantallas, desarrollar la empatía y la paciencia. Es por eso que El Galpón de las Artes invita a compartir “El show de Simón”,este domingo 10 de agosto a las 17. Las reservas están disponibles a través del siguiente enlace: https://galponartes.com/espectaculo/el-show-de-simon/.
“Lo que hace especial a El Show de Simón para mí, es ese recorrido que trae desde sus inicios en la calle, en contacto directo con la gente, y el vínculo que genera con las infancias, donde en muchos momentos se vuelven parte activa de la obra”, reconoce Sol Lavítola a horas de haber desembarcado en Mar del Plata. La artista Cruzó fronteras y volvió para compartirlo con espectadores de distintas edades.
Discípula de Pepe García, trece años atrás Sol Lavítola comenzaba a demostrar su destreza con la marioneta Simón y en el 2013 logró aventurarse y realizar su primera gira por Europa. Su fiel compañero de hilo la acompañó en diferentes travesías, temporadas en pleno centro y en los barrios de Mar del Plata donde confiesa que “no llegan ni los políticos, ni el Estado”. En tiempos cruentos para artistas independientes, salir a descubrir otras culturas puede ser inspirador pero también necesario para resistir hasta que llegue la primavera.
Por este motivo, El Galpón de las Artes invita a compartir una función única e intransferible, escenario al cual Sol Lavítola siente que es “como actuar en casa”. “Es un lugar que conozco y que me conoce mucho, un teatro donde se respira arte y comunidad. Las personas que lo llevan adelante lo hacen con un gran sentido colectivo y comunitario. Me hace muy feliz poder compartir El Show de Simón en ese espacio tan querido”, invita y anticipa que va a hacer un regalo artesanal para “cada niño y niña que asista a la función… una sorpresa”.
¿Qué te inspiró a llevar El Show de Simón a Europa?
Una de mis principales motivaciones es conocer otras culturas y compartir mi trabajo con públicos diversos. El Show de Simón tiene un lenguaje universal que trasciende el idioma, lo que me permite presentarlo en países no hispanohablantes y descubrir cómo reacciona la gente en distintos contextos culturales. Al mismo tiempo, no puedo negar que mantenerme activa con mi trabajo también es una necesidad personal y profesional.
El sector cultural independiente atraviesa muchas dificultades, y sostener una carrera artística solo dentro de nuestro país es cada vez más complejo. Salir de gira ya sea por Europa o por otros continentes representa una oportunidad para seguir creciendo y mantener vivo mi oficio.
¿Cuáles fueron los lugares más destacados que visitaste durante la gira?
Dos lugares que me marcaron especialmente fueron Satu Mare, en Rumanía —un país que no conocía y que me sorprendió por su belleza — y Granada, en España, donde tuve el honor de presentarme en la Casa Museo de Federico García Lorca. Actuar en un espacio con tanta historia y carga simbólica fue profundamente significativo para mí. Otro lugar muy especial fue una pequeña comuna en Alba, un pueblo rodeado de colinas en Piamonte, Italia, donde viven pocos habitantes. Ahí el encuentro con la comunidad fue íntimo y muy cálido.
Y en general ¿cómo fue la recepción del público?
Muy buena. En la mayoría de los lugares donde me presenté, el público está acostumbrado a ver espectáculos y muestra un gran respeto por lo que sucede en escena. Sentí una apertura y una atención muy genuina, incluso cuando el idioma no era el mismo.
¿Hubo algún momento o función que te haya marcado especialmente durante la gira?
Sí, uno que me conmovió especialmente ocurrió durante una función al aire libre en Alemania. En medio del espectáculo comenzó a llover, y aun así, el público se quedó hasta el final. Creo que hay algo cultural en eso: viven en regiones muy lluviosas y están acostumbrados, incluso preparados, para estar bajo el agua. Los inviernos son largos, y la gente espera con mucha ansiedad los eventos al aire libre. Pero de todos modos, fue conmovedor sentir que, a pesar de la lluvia, el público elegía quedarse y acompañar a las marionetas hasta el final.
¿Cómo se creó El Show de Simón y qué lo hace tan especial?
Es una larga historia. Simón nació hace trece años y fue la primera marioneta que me llevó a girar fuera de Argentina. Con él viajé por primera vez a Europa en 2013, y desde entonces ha sido un compañero en muchísimos escenarios, sobre todo en las calles, tanto de distintos países del mundo como de mi ciudad, Mar del Plata, donde trabajé durante muchos veranos, solo con él, en una esquina del centro de la ciudad.
También formó parte del elenco de un espectáculo llamado “Sueños de arrabal”, que presentamos junto a Lucila Manso —con quien conformo la compañía Ánima—. Una obra pensada principalmente para jóvenes y adultos, con una historia interpretada por seis marionetas en escena.
¿Cuál es el proceso de creación de las marionetas y los personajes del espectáculo?
Este espectáculo fue mutando y creciendo con los años, a partir de las miradas y consejos de colegas y amigos y, sobre todo, sobre todo a partir de la respuesta del público en cada rincón donde se presentó.
Durante la evolución de la obra, los que en un principio imaginé como personajes secundarias —una rata y un oso— comenzaron a tomar un protagonismo cada vez mayor, incluso más que el propio Simón. Este giro inesperado me llevó a preguntarme qué era realmente lo importante en esta propuesta: ¿el personaje principal, la historia o las hazañas que pudieran realizar las marionetas?
Pienso que cada marioneta, con su propia personalidad y sus limitaciones, refleja aspectos y contradicciones propias del ser humano. Es desde esa potencia que intento fortalecer el vínculo que establecen, tanto conmigo como animadora, como con el público.
¿Cómo logras mantener la magia y la ilusión en cada función?
Lo intento, aunque no siempre lo consigo. Cada función es única, y para que realmente ocurra algo mágico deben alinearse varios factores: el contexto, la atención y la energía del público, y, sobre todo, mi propia conexión con el juego y con los personajes. Si alguno de esos elementos falla, es muy posible que la magia no se manifieste de la misma forma.
Lo más desafiante es que con cada función aprendo a estar más presente, a sostener esa conexión con los personajes y con la vida que se despierta en escena. Creo que ahí está la clave: en seguir buscando ese momento vivo y verdadero, incluso cuando no es perfecto.
¿Qué mensaje o emoción buscas transmitir a través de El Show de Simón?
No quiero transmitir un mensaje puntual, quiero que el público salga con una sonrisa y que se olviden de los problemas por un rato. Que los niños sientan conexión con los personajes y que los adultos se permitan volver a mirar el mundo con ojos de niño.
¿Qué esperas que el público se lleve de la experiencia?
Ojalá se lleven alegría y un poco de ternura que hace tanta falta en estos tiempos.
¿Cómo te involucraste en el mundo de las marionetas y qué te apasiona de este arte?
Mi primer maestro en el mundo de los títeres fue Pepe García. Con él comencé a actuar a los 19 años y me presenté en varias oportunidades junto a su compañía, Los Cuatro Gatos. Pepe fue quien me alentó a convertir este oficio en una profesión, que con el tiempo también se transformó en una pasión. Luego llegaron las marionetas y quedé un poco atrapada en sus hilos. La creación de la Compañía Ánima y el Taller que tenemos hace doce años junto a Lucila, me permitió investigar distintas formas de construcción y materiales, conocer más a fondo las posibilidades de la materia y la mecánica que hace a esta técnica.
Lo que más me apasiona de este arte es el desdoblamiento que sucede cuando animó una marioneta: esa experiencia de estar en mi cuerpo y, al mismo tiempo, en otro, observar cómo un objeto cobra vida, y al mismo tiempo ser quien lo hace posible. ¡Es una forma de arte increíble!
Hasta ahora ¿Cuál es el momento más destacado de tu carrera como titiritera?
Hay muchos que llevo en la memoria. Haber actuado en la cárcel de mujeres de Batán, fue uno que me marcó mucho. Tengo la suerte de hacer un tipo de teatro que no necesita estrictamente del teatro (en tanto espacio) para existir. Para mí es una suerte porque eso me permite ir hasta la gente, ir en busca del público, encontrarlo en las calles, en los barrios, en las plazas y poder cruzar márgenes y fronteras para que mis marionetas lleguen tanto a otros continentes como a los lugares más olvidados de mi propia ciudad, donde el Estado y los políticos no llegan.
¿Qué consejo le darías a alguien que quiera iniciarse en el mundo de las marionetas?
Que juegue, que experimente sin miedo, que se deje sorprender y que sea tolerante a la frustración. Las marionetas son muy nobles y la animación guarda la historia de la humanidad, es una forma de arte increíble y única.