“Cambiá esa cara” está inspirada en una historia real. “La conversión en una obra drama – cómica con tintes surrealistas presenta como un secreto late como una bomba de tiempo”, explica Natalia Kramer, quien asumió un nuevo desafío con un grupo que logra consolidar la puesta que conmueve al público tanto como a la crítica.
A lo largo de la historia el público irá descubriendo los claroscuros de cada personaje que es vital para revelar la verdad que se ocultó por años, a su vez expone diferentes maternidades y cómo funciona una familia reflejo de un sistema patriarcal.
“Cambiá esa cara” fue nominada en los premios Estrella de Mar 2025 en el rubro Autor Nacional que entrega Argentores, y además obtuvo una mención en los premios José María Vilchesya que el jurado ponderó el tratamiento de la discapacidad como eje temático, “explorando la relación social con la diversidad funcional y la tendencia al ocultamiento como mecanismo de defensa”.
Uno de los reconocimientos del jurado de los premios Vilches fue la solidez y el compromiso del elenco ¿Cuál es el secreto de este grupo?
(Natalia) La obra no estaba terminada, no es que la escribí completa y convoqué. Hice la convocatoria cuando estaba más o menos por la mitad, y después en el proceso seguimos encontrando distintas propuestas de los actores y las actrices que me hicieron modificar un poco la dramaturgia, la historia, la trama así que terminó siendo algo que yo no me imaginaba desde un principio.
Claro, diferente a “Haga Algo”
(Natalia) Con Haga Algo tenía súper presente que las influencias eran Beckett y Ionesco por el absurdo y en este caso como es un drama cómico la verdad que es una poética nueva para mí. Pero si tengo que pensar en teatro realista Chejov me gusta mucho, en donde aparentemente nada sucede y en el trasfondo ocurre de todo.
¿En el caso del papel que interpreta Axel el desafío fue doble?
(Axel) Había leído antes el texto y me pareció muy hermoso, fue muy loco ver este pasaje del texto a ser cuerpos relacionándonos. También con semejantes colegas, siempre fue de mucho placer y una grata sorpresa. Es un desafío muy lindo.
“Esta obra rompe con el realismo con este personaje que tiene paréntesis donde abandona su condición y rompe con la cuarta pared y el personaje de la madre/ espectro”
¿Cómo decidieron abordar la discapacidad que atraviesa este personaje?
(Axel) Charlamos mucho entre todo el grupo, Alita (Nuñez) que es psicóloga hizo grandes aportes además de ser una gran actriz es una persona muy inteligente. Los aportes vienen bien para tener alguna especie de certeza de lo que uno está trabajando porque es un terreno muy delicado. A pesar de que la obra sea realista, mi personaje no es realista para mí porque no puedo accionar nada de como se haría en la realidad. Ya sea desde recoger una taza, mover una silla, sentarme, caminar no se rige por las variables del realismo, eso es todo un desafío y cómo construir un estado para sostener eso y que no sea netamente técnico
¿Y desde la dirección cómo lo enfrentaste este personaje?
La particularidad del personaje de Axel es un chico de 20 años con un retraso madurativo muy avanzado, con autismo y la verdad que es algo que a él lo sedujo porque es un desafío, me cuenta que después de los ensayos/funciones queda con la sensación de la empatía con el personaje
¿Y qué miedos atravesaste de encarar esta obra con estas características?
El temor que tenía yo antes de empezar y de meternos con un personaje así,tuvo que ver con cuánto hay que cuidar, de todo lo que no hay que banalizar y eso tiene que ver con algo de mi historia porque mi abuela era así, un primito que también tiene esa condición y confíe mucho en Axel para abordarlo y hacerlo mejor de lo que yo lo escribí.
A partir del 2001, las obras teatrales que retratan la intimidad familiar comenzaron a conectar profundamente con el público. “Cambia esa cara”, de Natalia Kramer, es un desafío que va más allá: al iluminar lo oculto, la historia se impregna en quienes asisten a la función, generando una profunda empatía.
Así, este verano El Galpón de las Artes sigue abriendo sus puertas todas las noches a las 21:30 para producciones marplatenses que no pasan inadvertidas y emocionan, como este sábado 8 de febrero y sabádo 1º de marzo que se presenta la última función de la temporada de “Haga Algo”, ópera prima de Natalia Kramer que cuestiona las instituciones a través de personajes absurdos.
El teatro independiente es más que una postal en temporada, es una alternativa que profundiza en diferentes estéticas y que no solo busca entretener. Así tres años atrás, indagó la artista Wanda Mañas quien esta temporada se presta en un espectáculo unipersonal pluridisciplinario para todo público en El Galpón de las Artes.
Acrobacias aéreas, parada de manos, clown y teatro se entrelazan en “El Sol” una creación poética, una que “se vuelve un pequeño universo”. “El espectáculo es muy apreciado por el público, infancias de distintas edades quedan atrapados a través de las imágenes creadas, una historia a través de imágenes y sonidos”, comparte la artista y resalta que la “transformación del personaje a través del vestuario lleva a la imaginación de cada persona”.
“El Sol” es un proyecto que inició en el 2022 en Francia y tras un hermoso recorrido volvió esta temporada a la sala ubicada en Jujuy 2755. Para su concreción contó con el apoyo de El Galpón de Las Artes y organismos culturales franceses: Piste d’azur-centre régional des arts du cirque-, ZimZam, Archaos, Extrême jonglerie, Marie de Vallauris.
Con la mirada cómplice de Michelle Cajolet Couture, Wanda Mañas logró realizar una obra mágica y envolvente que consigue abrir la imaginación de quién se siente en la butaca.
¿Cómo nació “El Sol”?
Comencé la creación en 2022, en Francia. Realicé varias etapas de creación con el apoyo de diferentes organismos culturales franceses. Todo comenzó a partir del vestuario y la creación del mismo a partir de tinturas naturales, con hojas y corteza de árboles. La hoja seca fue el objeto a partir del cual empezó la creación, como materia para el vestuario y parte principal de la escenografía.
“La hoja seca fue el objeto a partir del cual empezó la creación, como materia para el vestuario y parte principal de la escenografía”.
¿Y cómo evolucionó esa investigación a través de una hoja?
La escenografía y el vestuario fueron creados a partir de hojas secas, fibras y tinturas naturales. Todo está vivo o tuvo vida. Las hojas se vuelven testigo del viaje que la artista emprende en escena transformándose, cruje en ellas el fuego de las vidas pasadas, las historias vividas. Y se abre un espacio donde los ciclos naturales que nos mantienen en constante evolución estarán presentes a través del movimiento acrobático y el juego poético. El espectáculo se vuelve un pequeño universo que late con el público presente.
¿Cómo fue la articulación para los diferentes apoyos?
Viví 10 años en Francia y en 2023 cuando decidí volver a Mar del Plata siempre imaginé el espectáculo en El Galpón, fue el primer lugar donde hice un espectáculo de circo 20 años atrás y donde siempre volví en cada viaje a visitar o hacer números en Variétés. Recibieron la propuesta con los brazos abiertos. Me siento en casa, es un placer poder actuar en el Galpón, por su calidad artística y humana.
¿Cuál es la respuesta del público?
El espectáculo es muy apreciado por el público, infancias de distintas edades quedan atrapadas a través de las imágenes creadas, una historia a través de imágenes y sonidos. La transformación del personaje a través del vestuario lleva a la imaginación de cada persona.
“El Sol” ilumina El Galpón de las Artes con una propuesta única que merece ser compartida. Que abre universos gracias a la potencia que tiene el intercambio de lenguajes poéticos sin límite de edades. “Mi motivación es poder abrir esa ventana de imaginación y creación en el público”, sostiene Wanda que espera a cada espectador para abrir la puerta para imaginar.
La temporada 2025 continúa en El Galpón de las Artes con una cartelera que cuenta con diversas propuestas para compartir una noche en familia y son imperdibles, como “El Naides”, el unipersonal que interpreta Nacho Rey todos lo viernes y que logra emocionar a través de una historia simple con destrezas circenses.
La comedia negra que invita a reír como a reflexionar sobre relaciones familiares se sitúa en una casa marplatense, en ruinas. Una familia disfuncional, ensamblada espera con desesperación saber algo de su padre que desapareció, sin dejar rastro. Falta el sostén económico. Están sin gas, con frío y hay un hombre que pretende ingresar a la casa. La desesperación y el miedo es total.
De esta manera, seres rotos comparten el mismo techo por necesidad y es esa necesidad lo que los lleva a compartir con el público momentos dramáticos en donde lo cómico aparece para descomprimir la tensión que está latente todo el tiempo. En esta comedia dramática los vínculos sostienen la trama con momentos hilarantes como cargados de emotividad. Alejandra Grollino y Roberto de Large comparten la intimidad de “Los cinco grandes del mal humor”.
“Cuando yo me muera analicen mi obra, repártanse las regalías, adjudíquenme las deudas ¿Quién es el personaje de quién? Somos cuatro o cinco idiotas hablándole a las cosas que ya no están”
texto de Guillermo Yanícola en La bella dispersione
¿Cómo surgió la idea de reponer la última obra de Yanícola?
(Alejandra) En el 2021 quisimos volver por esta cuestión del Festival de teatro independiente y recordar todas las obras de Guille que se estaban haciendo, pero por cosas personales y tiempos no se dio. Fue en el 2023 que convocamos a nuevos compas.
¿Y la elección de Natalia Prous en la dirección?
(Alejandra) Natalia en primera instancia iba a ser una de las actrices pero no se pudo lograr y en esta segunda instancia le propusimos que sea la directora y ella está feliz de poder cumplir ese rol. Roberto De Large y Lucila Iriarte se acoplaron al grupo y fue un hermoso proceso
En tu caso te sumas como incorporación pero habías integrado otros elencos con Yanícola ¿Qué te pasó como espectador?
(Roberto) Yo la había visto y me había parecido una de las obras más agrias de Guille y se estrenó junto con Actores Extranjeros y Festival Salvatti. Cuando la vi sentía que estaba todo en tensión permanentemente, pasó el tiempo y cuando me convocaron la quise hacer porque recordaba que era un desafío fuerte para la actuación.
¿Qué pasó cuando tuviste que interpretarla?
Cuando la empecé a leer la quería hacer ya porque me interesaba, mi personaje tiene muchos roces sexuales con otro personaje femenino que como es amiga mía ella confía mucho y nos animamos a jugar cuestiones que quizás en la anterior no se jugaban tanto, en ese sentido la obra creció. Con Lucila Iriarte que es una tremenda actriz nos fusionamos fácil, el primer ensayo fue una leída en mi casa y en el tercer ensayo ya estábamos trabajando.
¿Cuál es la respuesta del público?
(Alejandra) Nos han dicho que esta versión de la obra desprende más humor que en la anterior. Se podría decir que es una comedia dramática. A veces la risa sirve para escapar un poco de la tensión, pero ahora la gente por momentos se ríe de lo que hacen estos personajes.
(Roberto) Es tanto drama que pasa a la barrera del humor si está bien trabajada, y sino se queda en una cosa que no funciona.
“Esta obra de Guille (Yanícola) tiene su parte disparatada como otras pero la carga dramática y esta cuestión agria la hacen distinta”
¿Hicieron una interpretación de la obra?
(Alejandra) Se respetó la puesta en escena tal cual fue en el 2019, pero los cambios lo aportan la impronta del actor y la actriz, y eso es lo que rescato Natalia como directora.
¿Durante el proceso creativo o las funciones tuvieron presente a Guille Yanícola?
(Alejandra) Todo el tiempo tengo presente a Guille, en los ensayos sé que me diría baja un poco, más lento…
(Roberto) A mí me pasa que hice tantas cosas con Guille en muy poco tiempo: desde el 2011 hasta que falleció, en esos años hice ocho obras. Siento que soy intervencionista, no tengo drama en entrar e intervenir, algo heredé de eso, antes de anotarlo lo hago. Siento que él hubiese estado muy arriba de esta obra como estuvo siempre, pero acá se trabajan muchas sutilezas, tensiones y miradas. En el teatro hay ciertos silencios en los que Natalia hizo mucho hincapié en que se sostengan y terminaron de cerrar en el estreno con el público, cuánto dura un tiempo, una pelea, cuánto dura el volver a hablar. Es difícil hacerse entender porque el actor/ actriz que está en escena quiere hacer todo el tiempo y acá aprendimos a sostener.
“El convivio es todo en el teatro, porque la gente se ríe de cosas que uno no esperaba”, coinciden el actor y la actriz. En retrospectiva siguen confiando en el material del dramaturgo y las herramientas que les aportó. Con energías renovadas cada personaje acentúa su impronta en escena y le da un sentido de pertenencia único, propio para llegar a quien se siente en la butaca.
La obra “Los cinco grandes del mal humor” funciona como un recordatorio de que incluso en los momentos más oscuros, la ironía puede ser un bálsamo necesario para digerir el trago más amargo. Así, El Galpón de las Artes continúa recibiendo a marplatenses y turistas que se sienten interpelados por espectáculos del género absurdo como “Haga Algo”, de Natalia Kramer que quien no la vio aún está invitado a hacerlo.
Con más de 50 años en el arte, Leo Masliah cuenta con una obra prolífica, diversa y desafiante. En esta temporada en El Galpón de las Artes, Oscar Miño, Marcelo Goñi, Alita Nuñez y Dana Muleri le rinden homenaje y buscan que el público se abra al absurdo que propone el autor uruguayo a través de diferentes escenas.
En “Mundo Masliah” los elementos están a la vista y la música es una pata fundamental. El objetivo es divertir al público y el ritmo que se propusieron sus intérpretes está ajustado para provocar lo inevitable: la risa. El grupo sale a escena aunque esté todo mal, de principio a fin.
“El público cree que va a ver una comedia típica y descubre, con el transcurrir de las escenas, que también hay otras cosas. Además resaltan el ritmo y la justeza de lo cual estamos muy orgullosos porque trabajamos mucho”.
Con cinco décadas de recorrido artístico y 40 discos y en igual magnitud libros y textos dramáticos, acercarse al universo Masliah es un desafío porque hacer reír en teatro no es tarea sencilla.
Para esta oportunidad, Oscar Miño, quien también está a cargo de la dirección, comparte que las escenas nacieron a partir de “la lectura de dos libros principalmente: “Bolsa de basura” (2009) y “Tres idiotas en busca de un imbécil” (2006). En cuanto a los temas musicales, señala que fueron seleccionados por Axel Otarola de acuerdo a “su criterio de ejecución y originalidad”, así durante el espectáculo se puede escuchar “Todo así” y “Para hacer poesía ” aunque reconocen que “fue muy difícil dado lo prolífico del autor”.
¿Cómo se prepararon para encarar este proyecto?
(Dana) Nos empezamos a juntar en febrero (2024) y a leer distintos materiales, porque es muy grande las obras de Masliah porque tiene mucha textualidad y fuimos eligiendo, probando viendo que funcionaba y qué no. Nos fuimos quedamos con lo que más nos divertía hacer, lo que más nos proponía juego porque a veces desde la textualidad las obras no invitan tanto pero le pones el cuerpo y cambia un montón. Queremos pasarla bien.
¿Qué consideran que fue necesario para la creación?
(Marcelo) Primero es importante encontrar un texto que enamore y luego empezar a insistir en los espacios como El Galpón que es un lugar hermoso para ensayar y coordinar horarios, espacio, tiempo y disponibilidad. Tener mucha flexibilidad para acomodarse a la disponibilidad que ofrecen los espacios porque tienen muchas actividades. Hoy es un tema acomodarse y acordar. Trabajar en el espacio de la escena es sumamente importante.
¿Qué les inspiró a trabajar juntos?
(Oscar) Todos nos queremos, había ganas de trabajar. Hasta acá vamos bien, todos juntitos, teníamos ganas de trabajar con Alita Nuñez
(Alita):- Estoy rodeada de bestias actorales y muy contenta de trabajar con ellos, ya sabemos que tienen talento pero quería saber cómo era trabajar como personas y son re copados, nos llevamos re bien. Yo particularmente estoy muy contenta de trabajar con estos compañeros.
(Axel) Queremos pasarla bien y que se acerque el público para poder llevar a cabo la propuesta que realmente tiene mucho trabajo, mucho esfuerzo pero realmente se va completando con el público y está todo en función para que pueda darse
“Es un mundo raro Mundo Masliah”
¿Qué esperan que se lleve el público al terminar la función?
(Oscar) Esperamos que el público tenga una mínima idea de lo genial que es el autor y de su peculiar forma de escribir. En las escenas se plantean situaciones muy reconocibles las cuales, según la aceptación popular, se tienen que resolver de una manera, pero se resuelven de otra. De lo que se deduce que está todo mal.
Con la prolífica obra musical del autor imagino que no fue sencillo decidir qué temas incluirían ¿cómo fue esa decisión?
(Axel) Es la parte que me toca más desde el lado de una dirección musical digamos: Masliah tiene un espectro musical muy amplio, muy original, muy experimental y un poco se trato de buscar para este espectáculo algo que abarque todo ese espectro de la vasta producción que tiene Leo Masliah desde jugar con distintos géneros, música académica pero también con todo tipo de historias mezclamos las expresiones. La idea es velar algo de ese juego para que la obra tenga ese tinte.
“Mundo Masliah: todo mal” revaloriza una parte de la obra de Leo Masliah y es necesario. En tiempos de hostilidad, el sentido del humor es un bálsamo indispensable. Por eso es que El Galpón de las Artes abre sus puertas e invita a marplatenses y turistas a desahogarse a través de la risa.
En un escenario minimalista dos corporalidades atraviesan un sueño de signos latinoamericanos , irrumpen cosmologías con el uso de nuevas tecnologías, invitan al público a imaginar, a expandir las fronteras que impone la razón para recuperar la mística que tiene la teatralidad. Pasaron dos décadas de su estreno y Claudia Balinotti quien también está a cargo de la dirección, junto a Mónica Juárez y Mariano Tiribelli se afianzaron en una exploración que mezcla lenguajes.
Originalmente la obra se gestó en 2003 en el marco de la recuperación de Teatro x Identidad (TxI), desarrollaron 12 temporadas en Mar del Plata y otras provincias. Llegó una pandemia y por el 2021, el grupo decidió reponerla sumando nuevos lenguajes utilizando tecnología; con lo cual cosecharon reconocimientos como el premio “Innovación Estética” en el marco de la Fiesta Regional del Teatro 2023 y ha sido seleccionada por el Instituto Nacional del Teatro con una gira por la provincia de Buenos Aires. Así, la puesta invita al público a sumergirse en un espectáculo de teatro poético que combina proyecciones inmersivas, imágenes generadas por AI, sonido envolvente y modelos 3D.
En vísperas de cumplir 29 años gestionando El Galpón de las Artes, Balinotti, Tiribelli y Juárez siguen coincidiendo también en escena y comparten cómo nació la investigación y cómo fue reponerla veinte años después. Pasan los gobiernos, las crisis económicas como sociales y sin embargo se siguen eligiendo para explorar y producir teatro independiente.
“Lejos del teatro de personajes se trata de una investigación en artes y tecnologías hacia los procesos creadores para liberar el cuerpo/voz que somos, las memoria que somos, las violencias y la alienación subjetivante para el miedo que insisten y que el teatro poético pone en discusión
LA SEMILLA QUE PULSÓ QUIÉN TRAERÁ EL ALBA
¿Cuál fue la inspiración detrás de quien traerá el alba?
(Clau):-En 2003 estábamos en el ”Galpón de Rawson”, como le decimos cariñosamente a nuestra segunda sede en Rawson 3073. Fue una experiencia compleja rearmar la sala y revincular la continuidad del grupo con esperanza. Entre las muchas horas compartidas para entelar el tinglado y avanzar, Maru trajo las bases: se retomaba el Ciclo TxI. Ese contexto extraordinariamente épico de las Abuelas abrazó la identidad grupal con la colectiva. Nos dimos un espacio para compartir sentidos sobre el Ciclo. Escucharnos. Los silencio y las miradas, el sin aliento en medio de un recuerdo, eran ya las marcas de un texto íntimo, rebelde, esperanzador
Esa primera versión de Quién traerá el alba, fue expansiva respecto de la temática de TxI que se circunscribe al rapto de infancias. Escribí y direccioné la investigación con el propósito de hacer manifiesta la temática sobre identidad pero de fondo también quería exponer la condición de la teatralidad como una construcción en base a decisiones artísticas con capacidad de entrar en diálogo con la memoria histórica y de confrontar la versión de un único mundo posible, cruel.
(Moni):- Los leímos, charlamos, buscamos maneras de expresarlos, acordarmos… Cada texto sugiere imágenes, conectadas con un entramado de experiencias, la información que uno tiene de su contenido, la investigación al respecto y además el contexto actual, así en la búsqueda de la manera de expresarlos, surgieron corporal y vocalmente imágenes que contienen ese entramado dando lugar a la creación de variadas maneras de contar verbal y físicamente y que uno se ocupa de transitarlas cada vez, al pasar por la partitura de acciones generada.
¿Cómo respondieron los diferentes públicos?
La receptividad de los organizadores y de los espectadores resignificó un texto poético, una ficción tan orgánica como verdadera que desarrolló 12 temporadas en la ciudad y fuera del territorio nacional. Fue la obra con la que iniciamos el proyecto Cruzando Fronteras, red de intercambios artísticos latinoamericanos, llegando a México en 2004. La Red obtuvo entre otros el premio Teatro del Mundo que otorga la UBA. En cada “Cruce“ la obra se impregnó con la historia de los pueblos latinoamericanos México, Perú, Ecuador, Chile, Brasil, Bolivia, Colombia. Encontraba inspiración en poetas populares como Vallejos, Marti, también en el humanismo de Hannah Arendt, Freire por eso hay retazos de esas éticas emergiendo como imágenes o pronunciamientos en las raices eticas de Quien traerá el Alba
El proceso como dramaturga de la obra me saca de la realidad en un juego de cruces, pierdo la noción del tiempo y no vale censurarse, para mi el tratamiento del espacio, del tiempo, las corporeidades, confluyen e inspiran imágenes, sonidos, sentidos, palabras: generan poética
REENCONTRARSE DESPUÉS DE LA PANDEMIA
En la pandemia nació la reversión que podemos apreciar en temporada
¿cómo fue redescubrir la obra?
(Moni): Son textos que duelen, tienen densidad, movilizan pero dan impulso para seguir manteniendo una memoria viva.
Evocarlos a través del cuerpo y el corazón, y la posibilidad de expresarlos apelando a la sensibilización es para mí un gesto importante, necesario, desafiante. Poner el cuerpo y la voz para que sean.
(Claudia): –El contexto de pandemia trajo introspección, tramitó viejas y recientes heridas, la lucha por la vida. Reencontramos a crear, significó volver a reconocernos, a tocarnos. Sentí que Quién traerá el Alba…, contenía una herencia de utopías históricas, y en gran parte un testimonio potente de nuestra teatralidad y lo propuse, está obra que nos echó a andar sobre un territorio militante de lo humano, podía ser el lugar de ese reencuentro entre nosotros, con el teatro y con la comunidad. Siempre fuimos los tres, con Moni y con Marian trabajando en la producción de la obra. La reescritura del texto tuvo continuidades pero atravesada en el contemporáneo alojó vulnerabilidad, tomó riesgos y es un nuevo texto con transformaciones de las herramientas escénicas. La estética intensificó lo intimista en lo inmersivo, audiovisual, los cuerpos fueron otros.
¿Y desde la dirección?
(Clau):- La dirección hizo avanzar la fisicalización del texto, que fue conmocionante, porque busqué que el texto fuera emocional, respirable a la par y aparecía el sudor de una mano contra una costilla al sostenernos, aparecía un tiempo pausado, corrosivo a seguir, que dirigir desde adentro, desde un adentro continuó intentando producir una identificación con cada espectador tanto desde las temáticas como desde la forma escénica inusual que se presenta: pensar a los espectadores inmersos, vivos en la expectación, invitar a percibir porque si bien lo que acontece está enrarecido, enmascarado en lo onírico es profundamente potente para la creación de significados. Sin señalamientos, no se puede colonizar la imaginación creadora. En cada encuentro buscaba una comunión emocional y física entre nosotras, y esa comunicación trascendía al ojo de la cámara.
La propuesta inmersiva genera intriga ¿cómo incorporaron ese lenguaje?
(Clau): – Fue una primera experimentación escénica con innovación en el uso de las tecnologías. Fui aprendiendo con los conocimientos especializados de Mariano y orientando los cuerpos y la poesía en lo que él planteaba como una relación presente con la cámara. Durante la dirección estuve consciente de la creación de un cuerpo lienzo, la aparición súbita y vivida de las proyecciones, estuvimos disponibles como actrices a las herramientas y dispositivos que Mariano decidió investigar e incorporar. Podría decir que Mariano creaba una dramaturgia visual y esa dramaturgia articulada como la escénica iban siendo una en la otra, sucediendo una deconstrucción del espacio, del tiempo , de nosotras, en una otra arquitectura y temporalidad y en una otra/otro, que éramos y no éramos nosotras mismas. Marian filmó y sintetizó una arquitectura que nos hábito y desde la dirección la habitamos. Luego todo nuestro trabajo en equipo logró una producción embellecida de poéticas. Todo lo que aparece en la obra son decisiones artísticas.
UNA PUESTA VISUAL ATRAPANTE
En “Quién traerá el alba”, Mariano Tiribelli abre nuevas posibilidades visuales para atraer al público utilizando un lenguaje poco convencional. De esta manera, el artista marplatense logró combinar dos pasiones como es el “teatro y lo audiovisual”.
¿Cómo surgió la posibilidad de incluir proyecciones inmersivas?
Desde chico siempre estuve inmerso entre cámaras de fotos, laboratorio de revelado, filmadoras y videograbadoras. Mi tía, Edith Menéndez, fue la primera videasta de Mar del Plata, y realizaba mucho video arte. Así que heredé esa pasión e inquietud por la experimentación audiovisual. Con quién traerá el Alba, quise mezclar esas dos pasiones: el teatro y lo audiovisual, pero luego, pandemia… encierro.
La reescritura del texto tuvo continuidades pero atravesada en el contemporáneo alojó vulnerabilidad, tomó riesgos y es un nuevo texto con transformaciones de las herramientas escénicas. La estética intensificó lo intimista en lo inmersivo, audiovisual, los cuerpos fueron otros
En ese parate que impuso la condición sanitaria ¿qué pudiste explorar?
Le sumé más inquietudes, a mi me interesa mucho la electrónica y la tecnología. Así que empecé a explorar esas herramientas: mapping de video, programación e Inteligencia Artificial. En 2020 no existía ni chat gpt, ni ninguna de las herramientas que hoy están en uso. Además esas herramientas, que están alojadas en servidores externos y de las cuales uno no es dueño, tampoco me interesaban mucho. Trabajé con software Open Source y con modelos que yo mismo podía entrenar e investigar desde mi propia computadora.
¿ Qué nos podés compartir de los inicios?
Cuando empezamos a trabajar realizamos muchos registros audiovisuales y fotográficos que sirvieron de insumo para entrenar esos modelos y generar imágenes que son las que se proyectan algunas en la obra. Son modelos 3D de las actrices que se generan en vivo durante cada función.
Es así como evidencia el artista francés Pierrik Malebarnche, la obra como otras producción de El Galpón de las Artes es una “una poesía que tiene mucho trabajo puesto sobre el texto”. “Además traen con ellos una poesía visual muy sensible, una puesta muy original, el trabajo de video me impresionó mucho. Un trabajo donde las voces están muy presentes pero las actrices están de cierta forma al servicio de está poesía. Me sorprende mucho y me gustó”, comparte.
Hay un sistema que corrompe y que atenta con la sensibilidad de las personas, que sin darse cuenta apunta a inmovilizar los cuerpos, la conexión con otras personas, la sinergia del trabajo colectivo. “Quién traerá el alba” interpela sobre las condiciones humanas, sin juzgar, sin señalar verdades absolutas las paredes y los techos desaparecen y la memoria que deja huella queda plasmada a gran escala.
Es una reflexión profunda sobre la condición humana, que invita al público a explorar las complejidades de la existencia a través de la poesía y la tecnología . A lo largo de la función, quienes espectan son transportados a un universo emocional y reflexivo, donde las fronteras entre la realidad y la imaginación se difuminan para dar lugar a la emoción.
Un poema inmersivo. Quién traerá el alba… sube a escena esta temporada 2025 los domingos 5 y 19 de enero, 2 y 16 de febrero y el domingo 2 de marzo, siempre a la 21.30hs
Además, en El Galpón de las Artes, invitan a marplatenses y turistas a zambullirse en espectáculos experimentales como “Insomnia”, la última propuesta del grupo Musa Híbrida que está inspirado en el universo de Alejandra Pizarnik, para la cual Mariano Tiribelli también realizó el diseño de imagen del flyer entrenando una Ai con imágenes que registro en los ensayos. Se trata de alternativas que profundizan para interpelar a quien se anime a sentir.
“¿Qué sucede cuando un Nadie tiene –ahora- la oportunidad de ser observado?” Indaga la sinopsis de la obra que por segundo año consecutivo protagoniza Nacho Rey en El Galpón de las Artes, con la dirección de Javier Lester Abálsamo. Con su mezcla única de circo y teatro, ‘El Naides‘ es una experiencia emocionante y divertida que sorprende al público con su simpleza, originalidad y creatividad.
Nacho Rey es un artista polifacético que comenzó su carrera en el Circo Criollo de Buenos Aires, se popularizó con su labor en Hazmerreír y el espectáculo Barlovento. A su vez ha recorrido diversos países con sus participaciones en festivales en Portugal, Alemania y Suiza, en presentaciones en las que siempre combina su destreza, con humor y ternura para cautivar al público.
“Mi intención es poder hacer visible estas realidades y estos mundos que están cargados de sabiduría, amor, tristezas, desencuentros o fracasos y poder llegar a la gente de una manera más humana”
Tras consagrarse con el premio Estrella de Mar a Mejor Actor Marplatense el verano pasado, Nacho Rey y Javier Lester Abálsamo volvieron a elegir la sala ubicada en Jujuy 2755 para embarcarse en una nueva temporada que, según reconocen los “sorprendió”. “Nos llevamos una grata sorpresa de arrancar con la sala llena en la primera función, no teníamos expectativas, no sabíamos qué iba a pasar y arrancar con la sala explotada fue una gran alegría”, señala.
“Nos sentimos muy cómodos, es un espacio muy agradable nos sentimos cómodos con el sistema de Cooperación Solidaria que trabaja la sala, el viejo ‘a la gorra’, nos parece muy adecuado a nuestra forma de pensar”, reconoce y reafirma que el equipo “abre el corazón para sentirse a gusto”.
¿Qué se propusieron abordar en El Naides?
– Mi intención es poder hacer visible estas realidades y estos mundos que están cargados de sabiduría, amor, tristezas, desencuentros o fracasos y poder llegar a la gente de una manera más humana y poder romper esa barrera social y de temor.
En pandemia germinó la idea que luego de recorrer diferentes escenarios tomó forma a través de la dirección de Javier Lester Abálsamo la historia de circo – teatro creció, no solo divierte sino que abre el espacio a través de su poética para reflexionar sobre aquellas personas que “están invisibles y viven en la calle”.
– Con el recorrido que tiene la obra ¿Qué destacarías del público?
– En la mirada de los adultos, la primera sensación es de una persona marginal con su mundo, con su locura y su bagaje y quizás eso genera un poco de distancia y de angustia de una cierta realidad. Sin embargo, en las infancias es totalmente distinto no tienen esa construcción hecha y la empatía es mucho más directa
– ¿Qué pasó cuando salió El Naides a la calle?
– Cuando lo hago en lugares donde hay gente en situación de calle realmente sentí temor porque no sabía cuál iba a ser su respuesta, me pasó en la Peatonal. Sin embargo, fue muy grata. Realmente vi cómo la disfrutaban, se veían reflejados y se divertían sin prejuicio hacía mí que soy un actor interpretando un personaje que quizás es ajeno a mi realidad.
“El Naides” no solo es una obra de teatro, sino también una invitación a la reflexión y la conciencia social. A través del personaje de Tito, Nacho Rey exhibe de manera amorosa y muestra la realidad de aquellas personas que viven en la calle, y la importancia de la empatía.
“¿Qué pasa cuando el espectador llega al teatro y se sienta para ver el cotidiano de un Naides que se acostumbró a la indiferencia?” A través de recursos teatrales, el artista circense comparte un universo donde la imaginación es protagonista y así sumerge al público en un día de tantos de Tito, una persona en situación de calle que se las rebusca para comer, bailar, bañarse y olvidarse un momento de la cruda realidad.
La temporada recién comienza y en El Galpón de las Artes con una cartelera que cuenta con diversas propuestas para todo tipo de públicos como “El Sol”, el espectáculo unipersonal pluridisciplinario de acrobacias y teatro para compartir en familia se presenta este domingo. No te quedes con la intriga y reservá tus localidades para vivir una experiencia indescriptible.
En un mundo donde la realidad usualmente supera la ficción, Natalia Kramerpresenta “Cambiá esa cara”. Tras el suceso con “Haga Algo”, y con gran elenco de artistas marplatenses, en esta oportunidad aborda un drama cómico o comedia dramática con tintes surrealistas, que habla sobre las maternidades.
Con “Cambiá esa cara”, Natalia Kramer sigue construyendo una trayectoria con obras que desafían y a su vez, reflexionan sobre la sociedad actual. Después de diez meses de ensayos la pieza inspirada en una historia real llega a escena gracias a los aportes que le dieron las interpretaciones de Alita Nuñez, Mariana Cammi, Cecilia Leonardi, Candela Franiuk, Axel Otarola, Mariano Rodríguez y la asistencia en dirección de Jonatan Yedro.
En este caso, la directora abordó el género realista y para la dramaturgia tomó como punto de partida autores como Chejov, Tolcachir, Cacace y Tenconi Blanco. Así, El Galpón de las Artes se prepara para recibir “Haga Algo” y la nueva producción “Cambiá esa cara”. Sin abandonar la experimentación, la dramaturga refleja una visión única sobre un secreto familiar que en la realidad no ha sido revelado, aún.
¿ Cómo nació este proyecto?
Surge de un trabajo para la EMAD (Escuela de Arte Dramatico “Angelina Pagano”) con una compañera que teníamos que hacer una escena a partir de un cuadro de Picasso, hicimos ese trabajito y quedó flotando en mi cabeza y lo asocié con una historia familiar que parece increíble, la llevé a la dramaturgia. Convoque a mi compañera y a esta gente que admiro mucho y empezamos a ensayar.
¿Qué desafíos enfrentaste al escribir y dirigir esta obra?
La obra no estaba terminada, no es que la escribí completa y convoqué. Hice la convocatoria cuando estaba más o menos por la mitad, y después en el proceso seguimos encontrando distintas propuestas de los actores y las actrices que me hicieron modificar un poco la dramaturgia, la historia, la trama así que termino siendo algo que yo no me imaginaba desde un principio
“Me inspiré en un secreto de familia que todavía no salió a la luz, fue el disparador absoluto”
¿Y qué diferencias del proceso en comparación con tu opera prima?
Mi primera experiencia como dramaturga y directora con “Haga Algo” nunca había dirigido así que fue convocar a mis alumnos y alumnas del taller y todo lo que sucedió después que nunca dimensionamos que podía pasar. Ahora la diferencia es que esta vez hice la convocatoria de actores y actrices que me encantaban pero con esta poética que no siento que sea lo mío, no es mi fuerte. Se van renovando los pavores, pero me siento más confiada de poder hacerlo.
Se avizora una nueva temporada con “Haga Algo” y “Cambiá esa cara”, Natalia y ambos elencos se preparan con mucha ilusión para reflejar una mirada aguda y sagaz sobre la realidad, sin perder el humor. “Para mi es fundamental el grupo, que nos vayamos sosteniendo, validando y legitimando para lo que sea. Si hay amorosidad, compañerismo y laburo eso se va a poder ver y valorar”, cierra previo a las funciones.
En tiempos críticos el humor es necesario, al menos así lo entienden Oscar Miño y Marcelo Goñi que tras el éxito que tuvieron en el 2018 con “El zapato indómito” vuelven al escenario de El Galpón de las Artes con un gran equipo, pero está vez indagaron en la dramaturgia y la musicalidad del uruguayo para sumergir al público en “Mundo Maslíah”.
Leo Maslíah se presentó por primera vez en público en 1974, interpretando un concierto de Haendel para órgano y cuerdas. En su prolífica carrera publicó unos 40 libros, editó cerca de 50 discos de música popular y algunos de música impopular, y escribió también numerosas obras de teatro, algunas de las cuales dirigió y en otras actuó. En “Mundo Maslíah”, el público se encontrará con “textos teatralizados, obras cortas y música” del artista uruguayo.
Se aproxima una nueva temporada y mientras ultiman detalles junto al elenco integrado por Axel Otarola, Alita Nuñez y Dana Muleri, Goñi y Miño -quien también dirige la puesta- coinciden en que si se divierten mientras ensayan “afuera se ve”. De esta forma invitan al público a este “Mundo Maslíah” cargado de humor absurdo.
Después del éxito que fue El zapato indómito ¿Por qué eligieron volver apostar por Maslíah?
(Miño) Leo Maslíah es un autor uruguayo músico, concertista y escritor, decidimos meternos con él, abarcar todo lo que podamos. Así que el espectáculo va a contar con textos teatralizados, obras cortas y música
¿Con qué se va a encontrar el público en Mundo Maslíah?
Es una idea que teníamos con Marcelo (Goñi) de seguir trabajando con Maslíah después de la experiencia de El zapato indómito y un día vino Dana con una escena que quería hacer y todos dijimos sí. Básicamente la idea es de ella que al final no terminó haciendo la escena que quería.
¿A quién le recomendarían ver esta obra?
(Goñi) Es una obra para todo público que tiene mucho de Maslíah, tiene mucho de absurdo, de subtextos, a nosotros nos gusta mucho incorporar ese trabajo y juego que nos gusta hacer con Oscar, con el grupo. Así que la vamos ambientando en otras épocas también. Es un desafío y un juego que va apareciendo a medida que van pasando los ensayos
“Entendemos que el público busca la comedia que hacemos con Marcelo (Goñi) y que nos gusta hacer, somos bastante estúpidos. Orgullosamente estúpidos”
El dúo se expandió ¿cómo nació este grupo?
Todos nos queremos, había ganas de trabajar con Alita Nuñez por ejemplo. Hasta acá vamos bien, todos juntitos.
¿Pudieron consultar con Masliah antes de embarcarse en esta propuesta?
(Miño) Nos comunicamos con Leo Masliah y accedió a darnos las autorizaciones correspondientes para que pudiéramos trabajar con su material. Con nosotros siempre ha tenido esa amabilidad. “El zapato indómito” fue una gran experiencia para nosotros y entiendo que para él también fue buena, quedó ese antecedente lindo y esperemos ahora estar a la altura. Los esperamos.
En el umbral de su décimo aniversario, el grupo Musa Híbrida presenta su última creación “Insomnia”. Esta experiencia teatral está inspirada en “la vida y la vida que fue la obra” de Alejandra Pizarnik, centrándose en los conflictos del ser humano con sus “monstruos interiores”.
Previo al estreno, Leonela Laborde y Martín Pereyra comparten con El Galpón de las Artes cómo transitaron el proceso creativo después de “Carne”, qué inquietudes abarcaron y qué técnicas utilizan para volver a escena con una pieza que parte de una “escritura en imágenes” ya que su dramaturgia colectiva no necesita la utilización de palabras para convertirse en una “poesía visual y sonora”.
“Como creadores y creadoras, buscamos que la gente sienta lo que nosotros sentimos cuando producimos; no es que nosotros reproducimos un efecto para flashear sino que yo lo estoy viviendo”, reconoce Leonela e invita: “Queremos que sientan lo mismo que sentimos: la inquietud y el abismo al que nos enfrentamos con esas imágenes”.
Después de la temporada de “Carne” ¿Cómo empezaron a trabajar en “Insomnia”? (Leonela) Arrancamos el proceso de Insomnia durante la temporada que nos encontró encerrados. Teníamos una autora que era nuestro norte, que es Alejandra Pizarnik. Empezamos a construir los posibles universos que hoy son parte de Insomnia pero cuando el mundo se abre, post pandemia seguimos con Carne y pusimos en el freezer a Insomnia y, cuando le dimos un fin retomamos con todo el proyecto.
“Estamos convencidos de que el lenguaje de la palabra es un limitante para transitar determinadas experiencias”
Sus propuestas se caracterizan por una estética e impronta visual y sonora predominante ¿Cómo abordaron este trabajo? (Martín) El epicentro de la investigación por un lado tiene como objetivo el campo de la máscara escénica, alejada de los estereotipos de máscaras que se suelen emplear, y sobre todo en el marco de la búsqueda de un identidad propia tanto plástica como estética y argumentativa que está muy sustentada en nuestras búsquedas conceptuales y filosóficas. El epicentro por un lado es ese: el de animación con las máscaras y en esta puesta incluimos otras que es el cuerpo prestado, la manipulación de pequeños muñecos, animación de criaturas de diferentes escalas que son un desdoblamiento de personaje humano, si se quiere de la actriz.
EL PUNTO DE PARTIDA CON ALEJANDRA PIZARNIK
Alejandra Pizarnik (1936 – 1972) escritora y traductora argentina, su poesía oscilaba entre el automatismo surrealista y la voluntad de exactitud racional: eran ventanas metafóricas, espacios para la reflexión. Aún hoy sus versos, en constante tensión entre el automatismo surrealista y la racionalidad, reflejan la vida de la poeta, con lo cual el grupo “Musa Híbrida” se dejó atravesar para compartir una renovada experiencia teatral.
¿Elegir la obra y vida de una artista como Pizarnik fue un desafío? (Martín) El universo biográfico por un lado y estético – poético de Alejandra Pizarnik siempre fue una de nuestras debilidades. Fue todo un desafío porque fuimos construyendo una poesía visual a través de una poesía textual más allá de que la poesía de Alejandra tiene un gran contenido plástico, más que leer palabras es como estar viendo cuerpos, paisajes y situaciones. Eso nos facilitó la construcción de la dramaturgia, es un lenguaje más próximo al lenguaje cinematográfico que al lenguaje teatral propiamente dicho.
Lo “visceral” se vuelve presente en cada una de sus puestas ¿Por qué la ausencia de la palabra? (Leonela) En realidad no le damos preponderancia al texto, le damos preponderancia a lo plástico, la imagen, le damos un lugar al sonido y la iluminación que quizás quedan supeditados en otras propuestas. Es nuestra Musa Híbrida y por eso nos identificamos con ese nombre, tiene tanta y más importancia que quien pone el cuerpo. (Martín) Estamos convencidos, en algún punto, en que el lenguaje de la palabra es un limitante para transitar determinadas experiencias. Sentimos que lo que hace es dirigir la atención del espectador hacia un sentido y quizás la imagen tiene una fuerza polisémica si está bien construida y tiene una cierta tensión dialéctica que punza mucho más directamente lo pre-racional, lo consciente o lo intelectual solamente.
“Tomamos términos del cine más que del teatro para construir estas experiencias más que obras, intentamos que cuando el espectador venga pueda transitar una experiencia más que una historia”, invitó Martín Pereyra.
No te quedés afuera de vivir una experiencia teatral diferente en El Galpón de las Artes.
Verano del 2019. Guillermo Yanicola, tras nueve meses de intenso trabajo con uno de sus grupos de taller de creación y montaje, estrenaba su última obra: “Los cinco grandes del mal humor”. Una pieza “agria” que meses después, inauguró el Festival de Teatro Independiente de Mar del Plata.
A cinco años de su estreno, tras la muerte de Guille y del actor Gustavo Vera, la obra renació con fuerza gracias a las nuevas incorporaciones y bajo la dirección de Natalia Prous. Una comedia negra que invita a reír como a reflexionar sobre relaciones familiares.
Previo a la temporada 2024, Alejandra Grollino -integrante del elenco original- comparte con El Galpón de las Artes su experiencia en la creación y la evolución de “Los cinco grandes del mal humor”. Para la actriz trabajar con Yanícola fue un “proceso de improvisación y creación constante”. A continuación compartimos su testimonio:
¿Cómo nació está obra con Guillermo Yanícola?
Empezamos a laburar desde la improvisación con la impronta de cada uno.Guille se sentaba con su banquito tomaba nota de lo que surgía y filmaba todo, entonces terminaba la clase y nos decía ciertas cosas para laburar. En un grupo de Facebook mandaba los videos y charlabamos del trabajo, y a partir de ahí retomabamos sobre ese material. Por las circunstancias que estábamos viviendo él tiraba muchos disparadores e improvisamos hasta que se fue armando: siempre alrededor de la mesa, es la original de Guille, ese era el principal disparador.
¿En qué puso énfasis desde la dirección?
Nos dirigió un montón sobre los personajes que quería lograr.
Originalmente “Los cinco grandes del mal humor” compartió cartel con otras dos obras emblemáticas de Yanicola: “Actores Extranjeros” y “Festival Salvatti “¿ Dónde se produjo y en qué escenario estrenaron?
Él quería montar la obra en una casa marplatense y por cuestiones de trámites no se pudo dar, así que estrenamos en el taller Lascano en el verano 2019. Después de esa temporada, en agosto, hicimos la apertura del Festival de Teatro Independiente fue muy emocionante.
En la tercera edición del Festival de Teatro Independiente, el 1 de septiembre – día de su cumpleaños- falleció Guillermo Yanicola, músico, actor, dramaturgo y director teatral. Sin embargo,su legado continuó a través de sus obras como “Floresta” o “Disparate” y, tras un tiempo “Los cinco grandes del mal humor” anhelaban volver a escena.
Transitaron momentos difíciles pero decidieron volver a reponer la obra ¿Cuándo pensaron en volver a hacerla?
Hubo un parate: vino la pandemia, tuvimos la partida de otro compañero (Gustavo Vera), fue fuerte también, y otra compañera se fue del grupo. En el 2021 quisimos volver por esta cuestión del Festival de Teatro Independiente (organizado por ATTRA) y recordar todas las obras de Guille que se estaban haciendo, pero por cosas personales y tiempos no se dio. Recién en el 2023 convocamos a nuevos compas (Roberto De Large y Lucia Iriarte)
Después de atravesar todo eso y luego de estrenar está nueva versión en el Festival ¿Qué les manifestó el público?
Nos han dicho que esta versión de la obra desprende más humor que en la anterior. Se podría decir que es una comedia dramática. A veces la risa sirve para escapar un poco de la tensión, pero ahora la gente por momentos se ríe de lo que hacen estos personajes
“Se respetó la puesta en escena tal cual, pero con los cambios que aportan la impronta del actor (Roberto De Large) y la actriz (Lucila Iriarte), y eso es lo que rescato Natalia”, invita Alejandra Grollino.