“El Teatro Argentino celebra a su público” comenzó esta semana en seis regiones del país con la participación de diversos elencos que integran el ciclo que impulsó el Instituto Nacional del Teatro (INT). Así locales y turistas tienen la posibilidad de colmar las 300 salas independientes que integran la cartelera como El Galpón de las Artes que abre sus puertas para vivir las experiencias teatrales como “Insomnia” y “Quien traerá el Alba”, producciones que se gestaron en el espacio.
Cuatro Elementos, El Club del Teatro, El Telón, El Séptimo Fuego, Soma y La Maga de Mar del Plata integran la cartelera del ciclo, al igual que El Galpón de las Artes con dos estéticas profundas, particulares y genuinas.
“INSOMNIA”, UNA EXPERIENCIA VISCERAL
“Insomnia”, del grupo Musa Híbrida se presenta este jueves 27 de febrero a las 21:30. Las reservas se realizan a través de Alternativa Teatral (LINK). De esta forma la compañía que cuenta con una década de indagación y construcción profundizando en aquellos “poetas malditos” sale a escena con una experiencia inquietante que hay que disfrutar en una sala teatral.
Leonela Laborde es la intérprete que junto a diferentes máscaras y estímulos personifica la dramaturgia colectiva. “No le damos preponderancia al texto, le damos preponderancia a lo plástico, la imagen, le damos un lugar al sonido y la iluminación que quizás quedan supeditados a otras propuestas”, resalta. Y por su parte, el director Martín Pereyra sostiene que buscan generar una “experiencia sensorial” y que “los trabajos tengan un diálogo, que sea tan polémico que puedan entablar un diálogo personalizado con cada espectador”.
Es un trabajo tan minucioso que publicaron el libro “Insomnia ¿Cómo hablar de lo indecible?”, disponible para adquirir. Se trata de un “un palimpsesto construido a partir del universo literario y biográfico de la poeta ‘maldita’ Alejandra Pizarnik, la que nos sumerge en el oscuro pantano de la existencia, aquel donde la palabra y el lenguaje se desgarra y se atraganta por no poder nombrar lo invisible, aquello que es indecible”, subrayan. A su vez compartieron la muestra “El resto como sedimento” con creaciones plásticas, de Leonela Laborde, del universo objetual del espectáculo.
Reservas para Insomnia, jueves 27 de febrero, 21.30hs:
“QUIÉN TRAERÁ EL ALBA” ABRE UN UNIVERSO REFLEXIVO
Para cerrar el ciclo “El Teatro Argentino celebra su público”, el domingo a las 21:30 se despide de la temporada “Quién traerá el Alba”. Una obra poética con proyecciones inmersivas que desafía las fronteras racionales. En esta ocasión las reservas se realizan por Alternativa Teatral (LINK).
Pasaron dos décadas de su estreno y Claudia Balinotti quien también está a cargo de la dirección, junto a Mónica Juárez y Mariano Tiribelli se afianzaron en una exploración que combina lenguajes.
“El proceso como dramaturga de la obra me saca de la realidad en un juego de cruces, pierdo la noción del tiempo y no vale censurarse, para mí el tratamiento del espacio, del tiempo, las corporeidades, confluyen e inspiran imágenes, sonidos, sentidos, palabras: generan poética”, reconoce la directora e intérprete Claudia Balinotti.
Originalmente la obra se gestó en 2003 en el marco de la recuperación de Teatro x Identidad (TxI), desarrollaron una docena de temporadas en Mar del Plata y otras provincias. “Son textos que duelen, tienen densidad, movilizan pero dan impulso para seguir manteniendo una memoria viva. Evocarlos a través del cuerpo y el corazón, y la posibilidad de expresarlos apelando a la sensibilización es para mí un gesto importante, necesario, desafiante. Poner el cuerpo y la voz para que sean”, manifiesta la intérprete Mónica Juárez.
Llegó una pandemia y por el 2021, el grupo decidió reponerla sumando nuevos lenguajes utilizando tecnología; con lo cual cosecharon reconocimientos como el premio “Innovación Estética” en el marco de la Fiesta Regional del Teatro 2023 y ha sido seleccionada por el Instituto Nacional del Teatro con una gira por la provincia de Buenos Aires. Así, la puesta invita al público a sumergirse en un espectáculo de teatro poético que combina proyecciones inmersivas, imágenes generadas por AI, sonido envolvente y modelos 3D.
La magia que propone la puesta la conduce Mariano Tiribelli, apasionado por la exploración audiovisual y el teatro, que explica cómo fueron los inicios para introducir un nuevo lenguaje. “Realizamos muchos registros audiovisuales y fotográficos que sirvieron de insumo para entrenar esos modelos y generar imágenes que son las que se proyectan en la obra. Son modelos 3D de las actrices que se generan en vivo durante cada función”, describe.
Es una reflexión profunda sobre la condición humana, que invita al público a explorar las complejidades de la existencia a través de la poesía y la tecnología . A lo largo de la función, quienes espectan son transportados a un universo emocional y reflexivo, donde las fronteras entre la realidad y la imaginación se difuminan para dar lugar a la emoción.
Reservas para Quién traerá el alba… , domingo 2 de marzo, 21.30hs:
En un escenario minimalista dos corporalidades atraviesan un sueño de signos latinoamericanos , irrumpen cosmologías con el uso de nuevas tecnologías, invitan al público a imaginar, a expandir las fronteras que impone la razón para recuperar la mística que tiene la teatralidad. Pasaron dos décadas de su estreno y Claudia Balinotti quien también está a cargo de la dirección, junto a Mónica Juárez y Mariano Tiribelli se afianzaron en una exploración que mezcla lenguajes.
Originalmente la obra se gestó en 2003 en el marco de la recuperación de Teatro x Identidad (TxI), desarrollaron 12 temporadas en Mar del Plata y otras provincias. Llegó una pandemia y por el 2021, el grupo decidió reponerla sumando nuevos lenguajes utilizando tecnología; con lo cual cosecharon reconocimientos como el premio “Innovación Estética” en el marco de la Fiesta Regional del Teatro 2023 y ha sido seleccionada por el Instituto Nacional del Teatro con una gira por la provincia de Buenos Aires. Así, la puesta invita al público a sumergirse en un espectáculo de teatro poético que combina proyecciones inmersivas, imágenes generadas por AI, sonido envolvente y modelos 3D.
En vísperas de cumplir 29 años gestionando El Galpón de las Artes, Balinotti, Tiribelli y Juárez siguen coincidiendo también en escena y comparten cómo nació la investigación y cómo fue reponerla veinte años después. Pasan los gobiernos, las crisis económicas como sociales y sin embargo se siguen eligiendo para explorar y producir teatro independiente.
“Lejos del teatro de personajes se trata de una investigación en artes y tecnologías hacia los procesos creadores para liberar el cuerpo/voz que somos, las memoria que somos, las violencias y la alienación subjetivante para el miedo que insisten y que el teatro poético pone en discusión
LA SEMILLA QUE PULSÓ QUIÉN TRAERÁ EL ALBA
¿Cuál fue la inspiración detrás de quien traerá el alba?
(Clau):-En 2003 estábamos en el ”Galpón de Rawson”, como le decimos cariñosamente a nuestra segunda sede en Rawson 3073. Fue una experiencia compleja rearmar la sala y revincular la continuidad del grupo con esperanza. Entre las muchas horas compartidas para entelar el tinglado y avanzar, Maru trajo las bases: se retomaba el Ciclo TxI. Ese contexto extraordinariamente épico de las Abuelas abrazó la identidad grupal con la colectiva. Nos dimos un espacio para compartir sentidos sobre el Ciclo. Escucharnos. Los silencio y las miradas, el sin aliento en medio de un recuerdo, eran ya las marcas de un texto íntimo, rebelde, esperanzador
Esa primera versión de Quién traerá el alba, fue expansiva respecto de la temática de TxI que se circunscribe al rapto de infancias. Escribí y direccioné la investigación con el propósito de hacer manifiesta la temática sobre identidad pero de fondo también quería exponer la condición de la teatralidad como una construcción en base a decisiones artísticas con capacidad de entrar en diálogo con la memoria histórica y de confrontar la versión de un único mundo posible, cruel.
(Moni):- Los leímos, charlamos, buscamos maneras de expresarlos, acordarmos… Cada texto sugiere imágenes, conectadas con un entramado de experiencias, la información que uno tiene de su contenido, la investigación al respecto y además el contexto actual, así en la búsqueda de la manera de expresarlos, surgieron corporal y vocalmente imágenes que contienen ese entramado dando lugar a la creación de variadas maneras de contar verbal y físicamente y que uno se ocupa de transitarlas cada vez, al pasar por la partitura de acciones generada.
¿Cómo respondieron los diferentes públicos?
La receptividad de los organizadores y de los espectadores resignificó un texto poético, una ficción tan orgánica como verdadera que desarrolló 12 temporadas en la ciudad y fuera del territorio nacional. Fue la obra con la que iniciamos el proyecto Cruzando Fronteras, red de intercambios artísticos latinoamericanos, llegando a México en 2004. La Red obtuvo entre otros el premio Teatro del Mundo que otorga la UBA. En cada “Cruce“ la obra se impregnó con la historia de los pueblos latinoamericanos México, Perú, Ecuador, Chile, Brasil, Bolivia, Colombia. Encontraba inspiración en poetas populares como Vallejos, Marti, también en el humanismo de Hannah Arendt, Freire por eso hay retazos de esas éticas emergiendo como imágenes o pronunciamientos en las raices eticas de Quien traerá el Alba
El proceso como dramaturga de la obra me saca de la realidad en un juego de cruces, pierdo la noción del tiempo y no vale censurarse, para mi el tratamiento del espacio, del tiempo, las corporeidades, confluyen e inspiran imágenes, sonidos, sentidos, palabras: generan poética
REENCONTRARSE DESPUÉS DE LA PANDEMIA
En la pandemia nació la reversión que podemos apreciar en temporada
¿cómo fue redescubrir la obra?
(Moni): Son textos que duelen, tienen densidad, movilizan pero dan impulso para seguir manteniendo una memoria viva.
Evocarlos a través del cuerpo y el corazón, y la posibilidad de expresarlos apelando a la sensibilización es para mí un gesto importante, necesario, desafiante. Poner el cuerpo y la voz para que sean.
(Claudia): –El contexto de pandemia trajo introspección, tramitó viejas y recientes heridas, la lucha por la vida. Reencontramos a crear, significó volver a reconocernos, a tocarnos. Sentí que Quién traerá el Alba…, contenía una herencia de utopías históricas, y en gran parte un testimonio potente de nuestra teatralidad y lo propuse, está obra que nos echó a andar sobre un territorio militante de lo humano, podía ser el lugar de ese reencuentro entre nosotros, con el teatro y con la comunidad. Siempre fuimos los tres, con Moni y con Marian trabajando en la producción de la obra. La reescritura del texto tuvo continuidades pero atravesada en el contemporáneo alojó vulnerabilidad, tomó riesgos y es un nuevo texto con transformaciones de las herramientas escénicas. La estética intensificó lo intimista en lo inmersivo, audiovisual, los cuerpos fueron otros.
¿Y desde la dirección?
(Clau):- La dirección hizo avanzar la fisicalización del texto, que fue conmocionante, porque busqué que el texto fuera emocional, respirable a la par y aparecía el sudor de una mano contra una costilla al sostenernos, aparecía un tiempo pausado, corrosivo a seguir, que dirigir desde adentro, desde un adentro continuó intentando producir una identificación con cada espectador tanto desde las temáticas como desde la forma escénica inusual que se presenta: pensar a los espectadores inmersos, vivos en la expectación, invitar a percibir porque si bien lo que acontece está enrarecido, enmascarado en lo onírico es profundamente potente para la creación de significados. Sin señalamientos, no se puede colonizar la imaginación creadora. En cada encuentro buscaba una comunión emocional y física entre nosotras, y esa comunicación trascendía al ojo de la cámara.
La propuesta inmersiva genera intriga ¿cómo incorporaron ese lenguaje?
(Clau): – Fue una primera experimentación escénica con innovación en el uso de las tecnologías. Fui aprendiendo con los conocimientos especializados de Mariano y orientando los cuerpos y la poesía en lo que él planteaba como una relación presente con la cámara. Durante la dirección estuve consciente de la creación de un cuerpo lienzo, la aparición súbita y vivida de las proyecciones, estuvimos disponibles como actrices a las herramientas y dispositivos que Mariano decidió investigar e incorporar. Podría decir que Mariano creaba una dramaturgia visual y esa dramaturgia articulada como la escénica iban siendo una en la otra, sucediendo una deconstrucción del espacio, del tiempo , de nosotras, en una otra arquitectura y temporalidad y en una otra/otro, que éramos y no éramos nosotras mismas. Marian filmó y sintetizó una arquitectura que nos hábito y desde la dirección la habitamos. Luego todo nuestro trabajo en equipo logró una producción embellecida de poéticas. Todo lo que aparece en la obra son decisiones artísticas.
UNA PUESTA VISUAL ATRAPANTE
En “Quién traerá el alba”, Mariano Tiribelli abre nuevas posibilidades visuales para atraer al público utilizando un lenguaje poco convencional. De esta manera, el artista marplatense logró combinar dos pasiones como es el “teatro y lo audiovisual”.
¿Cómo surgió la posibilidad de incluir proyecciones inmersivas?
Desde chico siempre estuve inmerso entre cámaras de fotos, laboratorio de revelado, filmadoras y videograbadoras. Mi tía, Edith Menéndez, fue la primera videasta de Mar del Plata, y realizaba mucho video arte. Así que heredé esa pasión e inquietud por la experimentación audiovisual. Con quién traerá el Alba, quise mezclar esas dos pasiones: el teatro y lo audiovisual, pero luego, pandemia… encierro.
La reescritura del texto tuvo continuidades pero atravesada en el contemporáneo alojó vulnerabilidad, tomó riesgos y es un nuevo texto con transformaciones de las herramientas escénicas. La estética intensificó lo intimista en lo inmersivo, audiovisual, los cuerpos fueron otros
En ese parate que impuso la condición sanitaria ¿qué pudiste explorar?
Le sumé más inquietudes, a mi me interesa mucho la electrónica y la tecnología. Así que empecé a explorar esas herramientas: mapping de video, programación e Inteligencia Artificial. En 2020 no existía ni chat gpt, ni ninguna de las herramientas que hoy están en uso. Además esas herramientas, que están alojadas en servidores externos y de las cuales uno no es dueño, tampoco me interesaban mucho. Trabajé con software Open Source y con modelos que yo mismo podía entrenar e investigar desde mi propia computadora.
¿ Qué nos podés compartir de los inicios?
Cuando empezamos a trabajar realizamos muchos registros audiovisuales y fotográficos que sirvieron de insumo para entrenar esos modelos y generar imágenes que son las que se proyectan algunas en la obra. Son modelos 3D de las actrices que se generan en vivo durante cada función.
Es así como evidencia el artista francés Pierrik Malebarnche, la obra como otras producción de El Galpón de las Artes es una “una poesía que tiene mucho trabajo puesto sobre el texto”. “Además traen con ellos una poesía visual muy sensible, una puesta muy original, el trabajo de video me impresionó mucho. Un trabajo donde las voces están muy presentes pero las actrices están de cierta forma al servicio de está poesía. Me sorprende mucho y me gustó”, comparte.
Hay un sistema que corrompe y que atenta con la sensibilidad de las personas, que sin darse cuenta apunta a inmovilizar los cuerpos, la conexión con otras personas, la sinergia del trabajo colectivo. “Quién traerá el alba” interpela sobre las condiciones humanas, sin juzgar, sin señalar verdades absolutas las paredes y los techos desaparecen y la memoria que deja huella queda plasmada a gran escala.
Es una reflexión profunda sobre la condición humana, que invita al público a explorar las complejidades de la existencia a través de la poesía y la tecnología . A lo largo de la función, quienes espectan son transportados a un universo emocional y reflexivo, donde las fronteras entre la realidad y la imaginación se difuminan para dar lugar a la emoción.
Un poema inmersivo. Quién traerá el alba… sube a escena esta temporada 2025 los domingos 5 y 19 de enero, 2 y 16 de febrero y el domingo 2 de marzo, siempre a la 21.30hs
Además, en El Galpón de las Artes, invitan a marplatenses y turistas a zambullirse en espectáculos experimentales como “Insomnia”, la última propuesta del grupo Musa Híbrida que está inspirado en el universo de Alejandra Pizarnik, para la cual Mariano Tiribelli también realizó el diseño de imagen del flyer entrenando una Ai con imágenes que registro en los ensayos. Se trata de alternativas que profundizan para interpelar a quien se anime a sentir.
Hemos invitado a dos inteligencias artificiales a conversar sobre nuestra obra “Quién traerá el alba…”, un espectáculo de teatro poético que combina proyecciones inmersivas, imágenes generadas por AI, sonido envolvente y modelos 3D. En esta charla, las inteligencias analizan el impacto visual y emocional de la obra, y cómo la tecnología potencia la poética teatral, creando una experiencia única en escena. Para armar el análisis, los modelos de AI consultaron diversos artículos y críticas especializadas: https://www.mdphoy.com/critica-teatro-quien-traera-el-alba-255271/
El Galpón de las Artes, ubicado en Jujuy 2755 característico teatro comunitario del circuito independiente finaliza la temporada de verano con renovados proyectos de programación e Intercambios teatrales.
Quién traerá el Alba…
Con la programación de la obra “Quién traerá el alba”, este sábado 5 a las 21:30 hs el grupo Galpón de las artes despide el verano teatral y comienzan los festejos de sus 26 años. La obra sale en gira para participar invitada en el marco de la Fiesta Provincial del teatro de Córdoba, en la sala La Chacarita. Rumbo a la capital cordobesa harán función en Pehuajó, en la sala del reconocido teatrista pehuajense Oscar Perez “Lo de Oscar” y la gira finalizará en el marco del Festival Internacional de Teatro “ARRE” en Tucumán, en la nueva sala del grupo La Vorágine, el Puerto Cultural Libertad.
Se trata de una gira que fortalece el Proyecto de Intercambios “Cruzando Fronteras” por el cual desde 2004 fueron llegando al Galpón grupos y creadores latinoamericanos Cesar Brie, Malayerba, Briski entre tantos otros, el proyecto obtuvo el Premio Teatro del Mundo otorgado por la UBA en 2019
En la producción de “Quién traerá el alba” se investiga la mixtura del lenguaje escénico con las artes visuales. La creación de lenguaje renovando tradiciones llevó al grupo hacia una puesta en escena minimalista con inclusión de dispositivos tecnológicos a cargo del realizador audiovisual Mariano Tiribelli, con dramaturgia y dirección de Claudia Balinotti y coprotagonizada por la actriz Monica Juarez.
Alguna vez pudo tratarse de inmovilizar los cuerpos, la conexión con otros, la potencia de actuar como grupo. Quién traerá el alba… aborda esa interpelación sobre la condición humana y sentidos de la existencia. Sin señalamientos o verdades absolutas.
La obra expone conceptos, imágenes en movimiento de una identidad cultural con utopías que hace resonancia al mundo del teatro al decir de los poetas latinoamericanos o a la memoria semántica del teatro poético. La puesta experimental incorpora a un universo minimalista la creación multimedia que resulta parte de la acción dramática, es otra voz de la dramaturgia sin personajes, intimista. Resulta un trabajo para imaginar recuperar la mística del teatro, las utopías.
Los 26 años de El Galpón de las Artes se festejan dando continuidad a la creación, al intercambio y a la cooperación solidaria sin barreras de boletería.
Reservas para el 5 de marzo, 21:30hs
Las reservas online se abren dos semanas antes del evento y cierran unas horas antes del inicio de la obra. 😛