Día: 9 noviembre, 2025

  • “OJO CAYÓ EN LA TELARAÑA”: UNA OBRA QUE JUEGA CON RECURSOS DE CINE CLASE B

    “OJO CAYÓ EN LA TELARAÑA”: UNA OBRA QUE JUEGA CON RECURSOS DE CINE CLASE B

    La nueva pieza del dramaturgo marplatense Alejandro Frenkel, “Ojo cayó en la telaraña“, llega al Festival de Estrenos de El Galpón de las Artes, después de un largo proceso de gestación. Agustin Elordi, su director compartió detalles de cómo fue enfrentarse al desafío de poner en escena un texto que no solo se inspira en el cine, sino que lo lleva a escena de una manera singular.

    La pieza teatral es interpretada por Vanina Alonso, Gabriela Benedetti, Roberto de Large y Marcelo Scalona. En tanto que el diseño de iluminación lo realizó Luciano E. Paciotti.

    El director de la puesta en escena, quien fue testigo del nacimiento del texto en un taller de dramaturgia, se sintió inmediatamente atraído por la escritura de Frenkel: “Tiene un estilo muy particular, con una influencia muy fuerte de cine, escribe una dramaturgia con primeros planos”, señala.

    “Ojo cayó en la telaraña” se estreno  en noviembre de 2025 en El Galpón de las Artes (Jujuy 2755). Cabe recordar que la sala trabaja Sin Barreras de Boletería por Cooperación Solidaria, aunque para una mejor organización se aconseja reservar localidades a través del siguiente enlace y ver próximas fechas:

    La obra se presenta como un desafío estético y de montaje que invita al público a vivir su propia experiencia. “Es una obra más cerca del realismo de lo que parece, no es absurdo porque no cumple con los cánones, tampoco es una comedia por más que tenga algunas situaciones cómicas. Creo que es una suerte de realismo fantástico muy influenciado por la industria cinematográfica”, percibe su director. 

    UNA OBRA DE TEATRO CON CRUCES DE LENGUAJES

    ¿Cómo se gestó este proyecto?

    La obra la escribió Alejandro Frenkel que es un dramaturgo marplatense, fui un poco testigo del proceso porque estábamos compartiendo un taller de dramaturgia. Vi nacer a la obra y la fui siguiendo, siempre me llamó mucho la atención y me gusta mucho lo que él escribe porque tiene un estilo muy particular de escritura totalmente opuesto a mí que soy mucho más concreto y siempre me interesó cómo se hacía para llevar a escena una obra con esas características tan particulares.

    “El hecho de ir acotando para llevar a los actores en un camino creo que fue el desafío más grande, lo que más tiempo nos llevó”

    ¿Qué referencias tuvieron presentes a la hora del montaje?

    Hay un cruce de lenguajes, porque la obra está inspirada en el universo cinematográfico, está claro que hay referencias a cineastas como David Lynch, (Michel) Gondry, (Jean-Luc) Godard está muy presente desde lo textual, su presencia es un personaje. Dentro de eso que se propuso desde la dramaturgia yo decidí agregar algo más a la mezcla. A mí siempre me llamó mucho la atención el cine clase B de los ‘70, el cine de explotación, muy bizarro que se hacía con dos pesos.

    ¿Y qué fue lo que te motivó a dirigir un texto con estas complejidades?

    Me gustó jugar un poco con eso, meter dentro de esta historia tan cinematográfica que al mismo tiempo es muy absurda, ciertas cosas ilógicas, donde se juega algo del subconsciente. Meter todo eso en escena y tratar de que sea funcional fue lo que me impulsó a trabajar.

    ¿Cuál fue el principal desafío?

    La primera reacción de quienes leyeron la obra fue que era “un delirio”, después que pasaba ese filtro empezaban a aparecer puntos de vistas muy distintos sobre la obra. Teníamos dos opciones, montarnos en ese delirio sin saber para dónde iba ni que se iba a llevar el espectador, si íbamos a dejarlo super abierto a múltiples posibilidades que ofrece o si por ahí íbamos a encarrilarlo dentro de una lógica válida para el texto y trabajarla desde ahí. Es normal que intuitivamente el actor vaya hacia ciertos estilos, y siempre está esa primera impresión de la obra que nos llevó mucho trabajo, pero para mi gusto rindió. Logramos que cuando la gente vea la obra no se quede con que es un delirio, hay objetos dramáticos, situaciones que pueden ser poco lógicas.

     “Ojo cayó en la telaraña” está salpicada de pequeños temas universales: los proyectos personales, el destino, las pasiones y los límites.

    ¿A qué remite el nombre de la obra?

    La historia está un poco solapada el nombre es un pequeño chiste ‘Ojo cayó en la telaraña’ como que fue trampeado, entonces muestra una historia que no se entiende para dónde va, que parece ser rara, loca y en definitiva la historia está presente todo el tiempo. Al mismo tiempo me pareció interesante todo el proceso, el durante, qué sucede durante eso que pasa pero no pasa, en donde hay confusiones, me pareció interesante mostrar eso y ver de qué manera podía lograr que acontezca eso de caer en la telaraña.

    ¿Cómo fue la elección de la sala?

    La sala nos eligió a nosotros porque un día entré a la sala y vi la primera mitad de la platea con esos butacones de cine que están buenísimos y una obra que tiene tanta conexión con lo cinematográfico, es más el espacio escénico es un set de filmación con su escenografía, cuando vi la platea sentí que tenía que ser acá, que éste era el espacio ideal.

    ¿Qué representa la obra?

    La obra se presenta como un juego propuesto por el dramaturgo. No hay un sentido único, sino a caer en la trampa sutil de la trama. La telaraña tiene que ver con el sentido, cuando uno empieza a buscar el sentido en una obra y ve que hay objetos que son disruptivos entra en duda con la concepción de lo que está pasando. “Ojo cayó en la telaraña” está salpicada de pequeños temas universales: los proyectos personales, el destino, las pasiones y los límites. Una estructura de sucesos lineal que, a pesar de las distorsiones, invita a la reflexión profunda.

    El estreno, pospuesto por cuestiones de destino y logística, terminó coincidiendo con el 30 aniversario de El Galpón de las Artes y la renovación de su platea, un “momento específico importante” que enmarca un momento importante para el grupo y la sala. “Los invito a caer en la telaraña porque es hermoso participar y ser testigo de eso que no sabemos si está pasando o no para llegar a un final.”, convoca Agustín Elordi.

  • “SOLOS” ¿UN ‘PECADO’ O UN LIENZO EN BLANCO?: LA OBRA QUE INVITA A REDESCUBRIR LA SOLEDAD

    “SOLOS” ¿UN ‘PECADO’ O UN LIENZO EN BLANCO?: LA OBRA QUE INVITA A REDESCUBRIR LA SOLEDAD

    “Solos es una palabra capicúa que se escribe igual del derecho y del revés”, destaca Emiliano Fernández. Este juego con la palabra refuerza la idea central de la pieza que sale a escena en El Galpón de las Artes: que “la soledad es un estado inevitable” que, lejos de ser sombrío, puede ser una “posibilidad de encontrarse con otro u otra”, como subraya María Campora.

    Sus autores e intérpretes desmitifican la connotación negativa que le atribuye la sociedad: “Estar solo es casi un pecado desde una visión católica. Nosotros creemos que eso depende de cada persona”, afirma María Campora.

    “SOLOS, un lienzo en blanco” agotó las reservas para la función de este viernes, pero aún quedan localidades el domingo 16 de noviembre a las 20 en El Galpón de las Artes (Jujuy 2755). Cabe recordar que la sala trabaja Sin Barreras de Boletería por Cooperación Solidaria, sin embargo por un tema de organización se aconseja reservar localidades a través del siguiente enlace: https://galponartes.com/espectaculo/solos-un-lienzo-en-blanco/. Luego habrá que esperar para apreciarla en plena temporada teatral.

    Creemos que la soledad es una posibilidad de encontrarse con otro u otra y eso es lo que queremos plasmar

    La chispa inicial que derivó en la obra comenzó a gestarse durante la pandemia y se terminó de escribir en 2024.

    El proceso de montaje fue un desafío en sí mismo, dirigido por Sebastián Villar de manera virtual desde Brasil, gracias a las herramientas tecnológicas: “Hay cosas que realmente me pierdo estando tan lejos como la mirada del actor, lo que le está pasando, digamos yo los percibo pero hay algo del vivo que no se produce entonces tiene sus limitaciones y pudimos lidiar con eso”. En este punto, reafirma que fue clave confiar en la mirada de la asistente de dirección, Carmen Domínguez, quien debutó en ese rol y lo califica como un “doble desafío”, una “posibilidad de aprendizaje y crecimiento”.

    El iluminador Gustavo Martincic, también integrante de la cooperativa, es una pieza clave: se encarga de “pintar la escena” con su diseño, dando vida al concepto del lienzo en blanco.

    Al ser un grupo de teatro cooperativo, coincidieron en que los valores de El Galpón de las Artes reunía las características que necesitaba el proyecto. “Sabemos cómo se ha gestado la sala, cómo se sostiene, las obras que se están realizando en el marco de los 30 años que tiene su lógica. Tiene una unión maravillosa, como los mismos artistas, que nos reunimos desde Brasil a Mar del Plata para contar una historia”, analizan.

    UNA OBRA QUE SE CONSTRUYE CON LA MIRADA CÓMPLICE DEL ESPECTADOR-

    ¿Cómo nació la obra?-

    Emiliano: “SOLOS. Un lienzo en blanco” comenzó en tiempo de pandemia, la idea justamente habla de la soledad que nos propició ese momento, después surgieron otros espectáculos en el medio y finalmente en el 2023 empezamos a juntarnos con María, teníamos una pequeña selección de textos dando vueltas queríamos hacer algo y no sabíamos bien qué, y esos textos empezaron a tener algo en común sobre este estado, este sentimiento, esta emoción que es la soledad. De a poquito empezamos a darle forma de obra que terminó de escribirse a finales del 2024.

    María: arrancamos más o menos entre marzo – abril del 2024 con el formato que vamos a hacer y como toda pieza teatral, y más al ser sus dramaturgos se va modificando, te da ese permiso. La reescribimos hasta la semana pasada

    ¿Hay alguna referencia a algún artista en particular?

    Emiliano: Cuando escribimos analizamos pinturas de Edward Hooper para la construcción. Lo interesante es que nosotros somos los protagonistas, los colores aparecen. La idea es trascender ese lienzo, que a su vez habla de la posibilidad de vacío de la soledad que puede ser llenado con las posibilidades que desees, los colores que quieras, de la manera que quieras.

    ¿Por qué eligieron a Sebastián Villar, quien actualmente reside en Brasil, para que dirija “SOLOS…”?

    María: Podríamos haber elegido otros directores en la ciudad pero particularmente trabajé muchos años con Seba, nos conocimos a través del teatro y nos hicimos casi hermanos. Como conozco cómo es su trabajo como director le propuse a Emi y enseguida le copó la idea. Conocemos cómo es su mirada y su forma de trabajar y su minuciosidad que creo que ameritaba.

    La obra tiene algo interesante que tiene que ver con todas las dramaturgias que trabajamos: pasamos de la comedia, al realismo clásico, clown, comedia dramática, melodrama

    Emiliano: Cuando ya teníamos el proyecto más o menos cerradito. Empezamos en principio a terminar de pulirla y había que ponerla a andar. Y a pesar de que la obra habla de soledad y que pensamos que solos íbamos a poder, definitivamente no pudimos. La construcción teatral siempre es colectiva y apareció Seba con el condimento de que está viviendo en Brasil. Pero algo que dejó la pandemia, un poco residual y positivo es brindarnos herramientas tecnológicas que nos permitieron abordar este proceso del montaje de la obra a partir de Zoom, Whatsapp, Meet. Seba, planteó la necesidad de tener una asistente en el país y apareció la posibilidad de que sea Carmen Domínguez.

    ¿Cómo recibiste esa invitación?

    Carmen: Me parece que siempre es una posibilidad de aprendizaje, de crecimiento y tenía ganas de hacer una asistencia. Nunca dirigí, siempre actué y era todo un desafío el rol con un director que está de manera virtual. Es un doble desafío, pero estoy muy contenta con el proyecto en sí por cómo se va construyendo, con la posibilidad de poner a disposición lo aprendido siempre pensando en sumar. Así todo va teniendo su propia magia.

    ¿Cómo llegan al Festival de Estrenos?

    Emiliano: Estamos nerviosos. Estas butacas lindas nos ponen mucha presión. Llegamos con mucha expectativa, con los nervios lógicos me parece. Hace muchos años que estoy en la dirección, estoy oxidado como actor, no sé qué va a pasar pero siempre con una emoción linda. Es un trabajo de parto.-

    María: Hace muchísimos años que estreno y siempre te pones nervioso, siento que el día que no me ponga nerviosa será la señal de que no me interesa y no haga más teatro. Celebro esos nervios, hay que transitarlos; no es agradable, a pesar del año y medio que estamos trabajando empezás a ponerle más valor a lo que van a ver que a todo lo que hicimos. La obra la hicimos con mucho amor, con mucho compromiso, con mucho laburo.

    “SOLOS, un lienzo en blanco” inaugura el Festival de Estrenos 2025 y sus protagonistas invitan a ver las distintas caras de la soledad, prometiendo una profunda experiencia de conexión. “Venir al teatro es una experiencia religiosa. Lo que ves, la música, las luces y te sentás a experimentar algo que te van a contar que es tan personal. Es una experiencia imperdible”, describe María Campora. Para cerrar, Emiliano Fernández asegura que la pieza ofrece una nueva perspectiva, invitando al público a la reflexión y al cambio: “El teatro nos invita a reflexionar sobre cosas que creemos que sabemos… te vamos a invitar a mirar por una mirilla diferente y tal vez te vayas transformado. Vénganse a ver un espectáculo que te va a transformar.”

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